Más de 1.500 efectivos participaron de un despliegue simultáneo en villas de la Capital Federal. El gobierno porteño informó sobre detenciones, incautaciones y clausuras de comercios.
Una incursión policial simultánea se llevó a cabo en 15 barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires el martes por la tarde. El operativo, denominado oficialmente «Tormenta Negra», contó con la participación de más de 1.500 efectivos y se extendió por aproximadamente dos horas, según informaron fuentes oficiales.
Los despliegues se realizaron en las villas 31, 1-11-14, 21-24, Ciudad Oculta y el Barrio 20 de Lugano, entre otros 10 asentamientos. La policía detuvo a 16 personas: 11 por comercialización de estupefacientes, tres por tenencia y las restantes por robos y pedidos de captura. Además, se incautaron armas, drogas y 160 vehículos fueron secuestrados.
Inspectores de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) clausuraron nueve de los 30 comercios inspeccionados, entre chatarreras, quioscos y locales de celulares, por fallas de seguridad o funcionamiento irregular.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, declaró: «Delincuentes, autos y celulares robados, construcciones ilegales, basura en la calle: en nuestra Ciudad eso no va más». Agregó que buscarán a las mafias «con todo el peso de la ley, que es igual para todos, en la villa o en los barrios», con el objetivo de que los vecinos «puedan vivir bien».
El operativo incluyó cuadrillas de Espacio Público y Tránsito que retiraron chatarra y autos abandonados. También se inspeccionaron corralones que proveen materiales sin habilitación.
Este tipo de operativo ya se había realizado en mayo en la Villa 31 de Retiro y La Carbonilla de Paternal, donde se demolieron edificaciones y se cortó el suministro a lugares irregulares.
La estrategia de saturación en las villas se complementa con controles fronterizos del «Operativo Muro» en los límites con la provincia de Buenos Aires y rastrillajes en Once, Retiro y Constitución. En este último barrio, semanas atrás, la policía detuvo a 17 distribuidores y secuestró casi 9.000 dosis de cocaína y pasta base.
En los últimos meses, la administración capitalina también intervino en la venta ilegal en las calles, liberando más de 680 cuadras ocupadas por manteros, y recuperó 972 inmuebles usurpados, valuados en 500 millones de dólares, según cálculos oficiales.

