El informe mensual de Oferta y Demanda del Departamento de Agricultura de Estados Unidos redujo la producción de maíz menos de lo esperado y elevó la de soja. Los fondos especulativos tomas ganancias. En Argentina, los productores aceleran ventas de maíz y la Bolsa de Comercio de Rosario eleva su estimación de cosecha.
El último informe mensual de Oferta y Demanda del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) puso un freno a las expectativas alcistas que habían acumulado los mercados durante las últimas semanas. Los fondos especulativos habían incrementado fuertemente sus posiciones compradas en maíz y soja luego de los datos del Pro Farmer Crop Tour y del deterioro de la condición de los cultivos, pero el ajuste de la oferta norteamericana fue menor al esperado en maíz y, en soja, el USDA incluso elevó su estimación de producción. El resultado fue una toma de ganancias.
“El mercado había incorporado en los precios una caída de la oferta norteamericana mucho más fuerte de la que finalmente confirmó el USDA. En maíz, de todas formas, la producción queda muy por debajo del año pasado y eso implica que, para evitar una caída importante de stocks, vamos a necesitar precios más altos”, explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
En maíz, el USDA redujo la producción estadounidense en 5,4 millones de toneladas, hasta 401,3 millones, muy lejos del recorte de 16 millones de toneladas que había proyectado el Pro Farmer. Los stocks finales quedaron en 39,8 millones de toneladas, 1,1 millones por encima de lo que esperaba el mercado. Sin embargo, frente al ciclo anterior, la producción estadounidense cae en 30 millones de toneladas y los stocks disminuyen en 12,5 millones.
A nivel mundial, el organismo recortó los stocks finales de maíz 2026/27 a 272,1 millones de toneladas, casi 30 millones menos que en el ciclo anterior. Además, el USDA proyecta precios al productor estadounidense 16% superiores a los del ciclo previo, una suba que podría terminar afectando la demanda.
“El dato del USDA es bajista en el corto plazo porque la reducción de producción fue menor a la que el mercado tenía incorporada, pero el balance mundial sigue siendo más ajustado que el año pasado. Por eso, el mercado necesita precios que permitan administrar la demanda”, señala Romano.
Precios atractivos y ventas más agresivas en maíz argentino
El escenario internacional encuentra a los productores argentinos aprovechando los valores actuales. El ritmo de negocios de maíz a precio alcanzó 1,4 millones de toneladas al 10 de septiembre, duplicando el promedio habitual para la época. En total, ya se comercializó a precio el 57% del maíz, frente al 42% del ciclo anterior y al 51% del promedio histórico.
La exportación acumula 34,4 millones de toneladas de DJVE, mientras que el sector tiene 38 millones de toneladas originadas y 32 millones adquiridas a precio, una diferencia que podría generar una mayor competencia por mercadería hacia adelante.
Para la campaña 2026/27, las ventas anticipadas de maíz se acercan a 3,3 millones de toneladas, alrededor del 5% de la producción, por encima del 4% histórico.
“Los buenos precios están haciendo que el productor argentino sea mucho más activo con el maíz que con la soja a la hora de fijar precio. Hay una oportunidad concreta que se está aprovechando y eso se refleja en el ritmo de ventas”, sostiene Romano.
La Bolsa de Comercio de Rosario elevó además su estimación de cosecha de maíz 2026/27 a un rango de 67,5 a 70,5 millones de toneladas, frente a los 66 millones proyectados el mes anterior.
Otro dato relevante es la expectativa de exportaciones récord de maíz argentino por 10 millones de toneladas entre agosto y septiembre, frente a las 3 millones habituales. La demanda estaría siendo impulsada por el norte de África, ante problemas logísticos en Ucrania y la sequía en Europa.
China sostiene la demanda de soja, pero el mercado pierde parte del impulso alcista
En soja, las compras de China sobre Estados Unidos continúan firmes. China ya habría comprado 9 millones de toneladas, a las que se suman negocios por otras 6 millones de toneladas con destinos desconocidos que habitualmente terminan en ese país. Los analistas estiman más de 12 millones de toneladas comprometidas.
Las exportaciones semanales estadounidenses alcanzaron 2,6 millones de toneladas, mientras el ritmo acumulado de negocios representa el 43% de la proyección de exportaciones, uno de los niveles más altos registrados y comparable con el ciclo 2022/23.
Sin embargo, el mercado podría moderar este ritmo después de la visita de Xi Jinping a Estados Unidos prevista para el 24 de septiembre.
“China sigue comprando soja norteamericana a un ritmo muy fuerte, pero una parte importante de esas compras responde al compromiso asumido y no necesariamente implica que este ritmo vaya a sostenerse. Después de la visita de Xi Jinping a Estados Unidos podemos ver una moderación y un intento por conseguir mejores condiciones de negociación”, explica Romano.
El USDA estimó la cosecha estadounidense de soja en 123,42 millones de toneladas, un millón por encima de lo que esperaba el mercado y 0,4 millones por encima de agosto. Los stocks finales fueron proyectados en 8,4 millones de toneladas, también por encima de las expectativas.
A nivel mundial, los stocks finales alcanzarían 124 millones de toneladas, 1,1 millones más que lo esperado por los analistas, aunque 1,3 millones por debajo del ciclo anterior.
La condición de los cultivos estadounidenses se mantiene en 58% buena/excelente, un punto por encima de lo esperado, aunque seis puntos por debajo del ciclo anterior.
En China, el USDA estima importaciones por 108 millones de toneladas, por debajo de la estimación oficial de 115 millones y de las 112,6 millones del ciclo previo. Entre las razones aparecen los mayores stocks iniciales, las fuertes compras realizadas en Sudamérica, dietas animales con menor proporción de proteína y una reducción esperada del stock porcino.
En Brasil, ANEC proyecta embarques de soja por 7,7 millones de toneladas en septiembre, por encima de los 6,97 millones del mismo mes del año pasado, con China como principal destino.
Con respecto al plano local, para la campaña 2026/27, la Bolsa de Cereales proyecta una superficie sembrada de soja de 17 millones de hectáreas, un crecimiento interanual del 1,2%, equivalente a unas 200.000 hectáreas adicionales. El incremento se concentraría principalmente en el norte, en reemplazo de lotes de maíz afectados por la presencia de chicharrita.
En el mercado disponible, la fijación semanal de soja llegó a 1,1 millones de toneladas al 10 de septiembre, casi el doble del promedio habitual para esta época. En total, el 42% de la producción está vendida a precio, frente al 44% promedio.
La exportación ya presentó DJVE por 5,6 millones de toneladas de poroto de soja, 800.000 toneladas por encima de la originación del sector y 1,2 millones por encima de las compras a precio. Además, ya existen compras con precio por 500.000 toneladas de soja 2026/27, alrededor del 1% de la producción esperada.
“Llama la atención que, con precios atractivos en relación con los costos de producción, la soja no tenga un flujo de negocios mayor. El productor está aprovechando mucho más claramente las oportunidades de precio en maíz”, afirma Romano.
Trigo: más stocks globales, pero menos oferta disponible desde el Mar Negro
En trigo, el USDA elevó los stocks mundiales 2026/27 a 276,3 millones de toneladas, por encima de las expectativas del mercado. Sin embargo, el incremento no necesariamente representa una presión bajista directa porque responde, en buena medida, a menores exportaciones de Rusia y Ucrania como consecuencia de las dificultades bélicas y logísticas en el Mar Negro.
Las exportaciones combinadas de ambos países caerían a 55,5 millones de toneladas, con Rusia en 43 millones y Ucrania en 12,5 millones.
Mientras Arabia Saudita canceló una licitación por 535.000 toneladas debido a los precios ofrecidos, Japón incrementó 12% el precio del trigo importado para sus molinos, hasta USD 455 por tonelada.
En Argentina, la condición del trigo se mantiene favorable: 95,9% del área está entre normal y excelente, con 89% bajo condiciones de humedad adecuada a óptima. La Bolsa de Comercio de Rosario elevó la estimación de cosecha 2026/27 a 21 millones de toneladas, desde los 20,5 millones previstos anteriormente.
Sin embargo, el mercado local muestra un retraso en la comercialización de la campaña 2025/26: se vendió a precio el 74% del trigo producido, frente al 82% habitual. Quedan unas 6 millones de toneladas en el campo y otras 1,5 millones pendientes de fijación.
“Si el Mar Negro continúa cerrado o con restricciones importantes, una mayor demanda internacional de trigo argentino sería providencial para absorber el volumen que todavía queda de la campaña anterior y evitar que el pico de oferta presione sobre los precios”, sostiene Romano.
Para la nueva campaña, el 14% del trigo 2026/27 ya fue vendido a precio, muy por encima del 3% registrado a igual fecha del año pasado y cerca del promedio histórico del 16%.
Petróleo, tasas y geopolítica agregan volatilidad
El escenario de los granos también está atravesado por factores externos. La tensión en Medio Oriente se intensificó, con ataques de los hutíes en Arabia Saudita y mayores riesgos sobre el tránsito energético por el Mar Rojo y el estrecho de Ormuz.
Al mismo tiempo, Estados Unidos reforzó su intervención en el mercado de bonos del Tesoro, llevando las operaciones a USD 6.000 millones, mientras el rendimiento del bono a 10 años se ubica en 4,83%, impulsado por las expectativas de inflación.
“La suba de tasas y de la inflación resulta alcista para los commodities, pero si la intervención estadounidense logra estabilizar el mercado de bonos, ese impulso puede moderarse y generar bajas en los precios agrícolas”, concluye Romano.

