Zelenski enfrenta una crisis múltiple en el quinto año de guerra

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Volodimir Zelenski en una reunión oficial

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, acumula tensiones externas e internas: la guerra con Rusia se prolonga sin negociaciones, la relación con aliados se enfría, y su gobierno enfrenta denuncias de corrupción y un desafío político por la postergación de elecciones.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, atraviesa un período de tensiones simultáneas en los planos externo e interno, a cuatro años y medio del inicio de la guerra con Rusia.

En el frente militar, los ataques entre ambos países se intensificaron, con acciones sobre capitales y otros objetivos estratégicos. Según registros verificados, el avance ruso durante julio y comienzos de agosto fue de poco más de treinta kilómetros cuadrados sobre un frente de más de mil kilómetros. Ucrania, por su parte, realizó contraataques en la región de Zaporiyia, algunos de los cuales fueron considerados entre los más exitosos desde la incursión en Kursk.

Rusia mantiene el objetivo de controlar todo el territorio de Donetsk antes de fin de año y concentra unidades en Kostiantynivka y Pokrovsk. La inteligencia militar ucraniana anticipa una nueva campaña de ataques contra infraestructura energética, nodos logísticos y la industria de defensa, de cara al otoño y el invierno. Sería el quinto período de bombardeos contra la red eléctrica, según declaraciones de Zelenski, quien señaló que la defensa antiaérea recibida es inferior a la de años anteriores.

En el plano diplomático, no se registran rondas de negociaciones de paz desde hace seis meses. El intento del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de establecer un diálogo trilateral con Vladimir Putin y Zelenski no prosperó. Desde principios de año, la administración estadounidense orientó su atención a un conflicto con Irán. Tanto el Kremlin como la Casa Blanca indicaron que los acuerdos alcanzados hace un año en Anchorage están agotados.

La relación de Ucrania con países europeos muestra desgaste. Un episodio vinculado a los activos rusos congelados: la resistencia de Bélgica llevó a la Unión Europea a abandonar un mecanismo de préstamo de reparación y optar por una alternativa financiada con el presupuesto común. Zelenski aceptó el resultado como una opción ante el riesgo de quedarse sin recursos.

En el ámbito interno, el gobierno ucraniano enfrenta denuncias de corrupción. En noviembre pasado, un caso vinculado a la empresa nuclear estatal Energoatom, con unos 100 millones de dólares desviados, involucró al empresario Timur Mindich, cercano a Zelenski. Los ministros de Justicia y Energía fueron destituidos. El jefe de gabinete presidencial, Andriy Yermak, renunció y luego fue señalado como sospechoso en la investigación.

Semanas atrás, una operación de agencias anticorrupción alcanzó a la Oficina Presidencial por presunta organización criminal y desvío de fondos. La subjefa de despacho de Zelenski fue destituida. La investigación apunta a maniobras para pagar fianzas de imputados del caso anterior.

En julio, en el marco de una remodelación ministerial, Zelenski destituyó al ministro de Defensa, Mijailo Fedorov. Fedorov era considerado el impulsor de la transformación tecnológica del ejército y de la guerra con drones. Su salida generó protestas en Kiev y otras ciudades durante varios días, así como renuncias de asesores y mandos vinculados al programa de drones. Durante un mes, Ucrania no tuvo ministros titulares de Defensa ni de Exteriores.

El 18 de agosto, Fedorov publicó un video en el que habló de una “crisis sistémica de gobernanza”, criticó la corrupción en tiempos de guerra y reclamó un mecanismo “legal, seguro y realista” para restaurar un proceso democrático completo, incluso durante el conflicto. Zelenski respondió que no están dadas las condiciones para realizar elecciones, y que convocarlas en este contexto sería como “un tsunami para el país”.

El mandato de Zelenski expiró en mayo de 2024. La vigencia de la ley marcial se ha utilizado como argumento para postergar la convocatoria a elecciones. Esa postergación fue aceptada por sectores de la sociedad ucraniana y por aliados internacionales.

La situación de Zelenski se caracteriza por la ausencia de un mandato vigente, investigaciones judiciales a su círculo íntimo y un cuestionamiento interno a la postergación electoral, en un contexto de guerra prolongada sin horizonte de resolución.