John Healey, ministro de Hacienda del Reino Unido, respondió a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una posible revisión del apoyo estadounidense a la posición británica respecto a las Islas Malvinas.
El ministro de Hacienda del Reino Unido, John Healey, declaró que no recibió «ninguna sugerencia» por parte de funcionarios de Estados Unidos luego de que el presidente Donald Trump sugiriera que podría «revisar» el apoyo de su país a la posición británica sobre las Islas Malvinas, cuyo reclamo de soberanía mantiene Argentina.
En declaraciones al diario The Times, Healey afirmó: «Las Islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras las Islas Malvinas así lo deseen». Estas fueron las primeras declaraciones de un miembro del gobierno británico sobre la cuestión Malvinas tras los dichos de Trump.
Trump, en el Despacho Oval, al ser consultado sobre la soberanía del archipiélago, expresó: «Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas». Sus palabras se produjeron después de que medios británicos publicaran que su gobierno estaría evaluando retirar el apoyo a la posición británica sobre las Malvinas como medida de presión para que el Reino Unido aumente su inversión en defensa.
El presidente de Estados Unidos exige que los países europeos incrementen su gasto en defensa para sostener la estrategia de disuasión frente a Rusia y evitar que Norteamérica asuma la mayor parte del financiamiento de la OTAN.
El 17 de julio, el periodista Simon Jenkins, del diario The Guardian, afirmó que «tarde o temprano, el gobierno del Reino Unido tendrá el coraje de reanudar las negociaciones», aunque aceptó que «como están las cosas, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth y el ministro de Defensa pospondrán el problema». Jenkins agregó: «Sería gratificante si la bandera de las Malvinas exhibida durante el partido en los Estados Unidos sacudiera a alguien para que pase a la acción. No pueden ser británicas para siempre».
Estas declaraciones se dieron tras la aparición de la bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» desplegada por los jugadores de la Selección argentina luego de la victoria por 2 a 1 frente a Inglaterra en la semifinal del Mundial de Fútbol 2026. Jenkins también señaló que «ninguno de los territorios de la era imperial británica tiene el derecho eterno de permanecer como están, menos uno que le cuesta a los contribuyentes británicos más de 60 millones de libras esterlinas en materia de defensa por año».

