Ronda de Corresponsales analizó el impacto electoral del caso que involucra al hijo de Lula

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Eleonora Gosman en Ronda de Corresponsales

La analista Eleonora Gosman participó en Ronda de Corresponsales por +Perfil y analizó cómo el presunto caso de corrupción que involucra a Fabio Luis Lula da Silva, hijo del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, desplazó otros temas de la agenda electoral.

En una nueva edición de Ronda de Corresponsales, emitida por la pantalla de +Perfil, la analista Eleonora Gosman se refirió a la campaña electoral en Brasil, que quedó atravesada por el presunto caso de corrupción que involucra a Fabio Luis Lula da Silva, conocido como Lulinha, hijo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Gosman analizó el impacto político de la entrevista y advirtió sobre el protagonismo que tomó el escándalo: “Mirá, desgraciadamente estuvo copada, legítimamente, toda la entrevista por el tema del presunto hecho de corrupción en el que estaría involucrado el hijo”.

Cómo surge la investigación contra el hijo de Lula

Según explicó, la investigación se originó a partir de una mujer vinculada al Partido de los Trabajadores (PT), quien habría mantenido una relación cercana con Lulinha. La policía encontró mensajes en su teléfono en los que, según la investigación, le habría solicitado al hijo de Lula que interviniera ante distintos ministerios. “La policía le encontró varios mensajes, un celular, con un sinnúmero de mensajes a Lula, pero sin respuesta, pequeño detalle”, planteó.

La acusación sostiene que la mujer habría buscado gestionar relaciones mediante tráfico de influencias, principalmente ante el Ministerio de Salud, para la venta de cannabis medicinal. Sin embargo, remarcó que hasta el momento no existen pruebas concluyentes de que se hayan concretado esas operaciones: “La cosa de haberle pagado, no, a Lulinha no le pagó, porque no figura en ningún lado, tampoco figura que se haya concretado ninguna transacción de ese tipo con ningún ministerio”.

El caso también involucró a Marco Aurelio Santana Ribeiro, quien ocupaba un cargo en el entorno presidencial y recibió un préstamo de 260.000 reales de la mujer investigada. Gosman explicó que tanto él como ella sostuvieron que se trató de un préstamo personal. Durante la entrevista apareció otro elemento: Lula afirmó que no conocía a la mujer. “Que él no la conocía, nunca la había visto y ni sabía quién era”, resaltó.

Sin embargo, posteriormente aparecieron fotografías en las que ambos aparecen juntos. Gosman relativizó el valor de esas imágenes y utilizó su propia experiencia para explicar que una fotografía con Lula no necesariamente demuestra una relación personal: “O sea, la foto no quiere decir que, él puede haber tenido un contacto de haberla visto en más de una foto, pero no quiere decir más que eso”.

La agenda electoral de Brasil cambió drásticamente

Luego, manifestó que el problema político es que el escándalo volvió a ocupar el centro de la agenda electoral y desplazó otros temas. “Nuevamente estamos con la época de Navarra, esto está ocupando a los titulares principales, el fenómeno de Porcaro con su banco quebrado y su estafa, y su contacto permanente con Flavio Bolsonaro pasó a un segundo plano”, expresó en +Perfil.

Una encuesta realizada entre votantes indecisos de entre 30 y 50 años en San Pablo, Río de Janeiro, Belo Horizonte y Salvador mostró, según la analista, preocupación por el enfoque de la entrevista. Los consultados consideraron que faltaron preguntas vinculadas con los problemas cotidianos: “Quedaron, dice, relegados a un segundo plano, muy a un segundo plano”.