El obispo de Rawson, Chubut, expresó su preocupación por las iniciativas legislativas que modifican la Ley de Tierras, la Ley de Fuego y el régimen de desalojos, y señaló que estos debates se realizan de manera apresurada y sin considerar la perspectiva de las comunidades del sur argentino.
El obispo de Rawson, Chubut, monseñor Roberto Pío Álvarez, manifestó su rechazo a las modificaciones propuestas a la Ley de Tierras, la Ley de Fuego y el régimen de desalojos, al considerar que estos debates se llevan a cabo de manera apresurada y sin la participación de las comunidades patagónicas. En una entrevista con Jorge Fontevecchia en Radio Perfil, el prelado detalló las preocupaciones de la diócesis y de la Conferencia Episcopal Argentina.
Álvarez, quien es delegado de la región Patagonia en la Conferencia Episcopal para el trienio 2024-2027, explicó que la postura no es personal sino el resultado de un proceso de reflexión con la Pastoral Social y con encuentros regionales. «Ante la Ley de Glaciares y ahora esta sobre la inviolabilidad de la propiedad privada, estos temas nos han afligido de modo particular en la Patagonia», afirmó.
Entre las preocupaciones mencionadas se encuentran la extranjerización de tierras, la Ley de Fuego, la nueva categorización de los desalojos y las «trampas ambientales» relacionadas con la indemnización a propietarios cuando se restringe el uso del suelo en áreas protegidas. «No nos cerramos a los debates; nos parece que siempre estas cosas terminan siendo muy apresuradas, de grupos chiquitos o más de escritorio, y no van al debate general», sostuvo.
El obispo señaló que la Patagonia tiene una subjetividad territorial distinta debido a su baja densidad poblacional y su historia reciente como parte de la República Argentina. «Cualquier cosa que ponga en peligro o toque —aún en la discusión no dada o no ordenada ni trabajada desde, por ejemplo, el Acuerdo de Escazú— genera una inquietud y un miedo que inmediatamente toca a la militancia», dijo.
En relación con el rol de la Iglesia en el debate público, Álvarez consideró que la institución tiene la capacidad de aportar una visión territorial y capilar, en contraste con la «exacerbación de ideologías opuestas». «Me parece que ese es un plus que puede traer la Iglesia: un aporte desideologizado y más territorial, más capilar», afirmó.
El prelado también reflexionó sobre la figura del cura Brochero y su vínculo con el poder político de su época, así como sobre la doctrina social de la Iglesia. «No nos toca solo la asistencia; no nos toca juntar los caídos del sistema porque este es el sistema que hay y no se puede cambiar. Hemos aprendido que también tenemos que incidir en el sistema», expresó.
Finalmente, Álvarez se refirió a la posible visita del Papa León XIV a la Argentina y a su encíclica reciente, en la que aborda la doctrina social de la Iglesia. «Ojalá que si viniera el Papa, la visita pudiera tener esa repercusión», concluyó.
