El presidente Javier Milei reiteró sus críticas al mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva durante un acto en San Pablo, lo que generó una reunión de urgencia en la cancillería brasileña. El embajador argentino fue convocado a consultas.
El presidente Javier Milei viajó a Brasil para participar de un acto junto a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en San Pablo. Durante el evento, Milei respaldó la candidatura presidencial de Bolsonaro y se refirió a Lula como “ladrón”, “basura socialista” y “presidiario”. También calificó al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, como “basura calva”.
En una entrevista radial posterior, Milei ratificó sus declaraciones y afirmó que Brasil financió la “campaña antiargentina” durante el Mundial, señalando que “el veinticinco por ciento de los recursos salió de ellos”.
El canciller brasileño, Mauro Vieira, convocó al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, y al embajador brasileño en Argentina, Julio Bitelli, a una reunión de urgencia en el Palacio Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores. Bitelli viajó el domingo por la noche a Brasilia y no tiene pasaje de regreso definido. La embajada quedó a cargo del ministro-consejero Eduardo Uziel.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño indicó que “no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el Pueblo”.
El Gobierno argentino busca desestimar el impacto económico del conflicto. Un integrante de la mesa política declaró a Infobae: “Creo que lo diplomático y lo comercial corren por cuentas separadas en este caso, pero esa es solamente mi opinión”.
Milei tiene previsto reunirse este lunes con la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, y viajará el martes a Perú para la asunción de Keiko Fujimori.
