La empresa 303 Boards, con sede en Colorado, presentó una solicitud de quiebra bajo el Capítulo 11 en junio de 2026, tras cerrar una de sus sucursales y enfrentar deudas por más de 700.000 dólares.
La cadena estadounidense 303 Boards, dedicada a la venta de patinetas, accesorios, zapatillas y ropa deportiva, se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11 de la ley de quiebras de Estados Unidos. La presentación se realizó en junio de 2026 ante un tribunal de Colorado, según informó el sitio Bankruptcy Observer.
De acuerdo con los registros judiciales, la empresa, identificada como 303 The Hill Ltd., reportó activos por 85.000 dólares y pasivos por 705.000 dólares. El número de acreedores asciende a 49.
Entre los principales acreedores figuran Shopify Capital, con una deuda garantizada de más de 219.000 dólares y una no garantizada de 191.000 dólares; PNC Bank, con más de 119.000 dólares en deudas no garantizadas; y Fenix Capital Funding, con más de 51.000 dólares en deudas garantizadas, según detalló el medio The Street.
En mayo de 2026, la compañía había anunciado el cierre de su tienda en Boulder, Colorado, mientras mantenía operativos sus dos locales en Denver. Un mes después, presentó la solicitud de quiebra.
Sam Schuman, presidente de 303 Boards, declaró en un comunicado: “Cerramos nuestra sucursal de Boulder después de siete años maravillosos, porque a medida que las grandes corporaciones toman el control y la economía se vuelve cada vez más difícil de sobrellevar, todos debemos intentar apoyar a nuestros negocios locales y pequeños antes de que desaparezcan”.
La cadena fue fundada en 1997 y comercializaba patinetas, accesorios, zapatillas, ropa y equipamiento relacionado. Su quiebra se suma a la de otras empresas minoristas especializadas en artículos deportivos, como Lynskey Performance Products y Gamma Sports, que también se acogieron al Capítulo 11 en 2026, según consignó The Street.
El Capítulo 11 permite a las empresas mantener sus operaciones mientras negocian un plan de pago con los acreedores. Establece una suspensión automática de acciones legales, como embargos, y evita la venta forzada de todos los activos, aunque algunos pueden liquidarse para cubrir deudas.
