El Gobierno de Javier Milei impulsa una reforma electoral que contempla la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La iniciativa aún no fue enviada al Congreso y genera diferencias entre gobernadores aliados y opositores. La negociación es encabezada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
El debate sobre el futuro de las PASO volvió a instalarse en el centro de la agenda política. El Gobierno de Javier Milei impulsa una reforma electoral que contempla su eliminación, pero la iniciativa todavía no fue enviada al Congreso y ya genera diferencias entre gobernadores aliados y opositores.
La negociación es encabezada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien mantiene conversaciones con mandatarios provinciales para reunir los apoyos necesarios antes de que el proyecto llegue al Parlamento.
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, se pronunció a favor de eliminar las primarias. En declaraciones a Futurock sostuvo que las PASO «no le sirven a la sociedad» y las definió como «una encuesta muy cara». Jalil argumentó que el mecanismo «no fortalece a los partidos políticos» y consideró que las candidaturas deberían resolverse mediante internas partidarias o acuerdos internos. Aclaró que una modificación de ese tipo debería aprobarse «con el mayor consenso posible».
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, rechazó públicamente la eliminación de las PASO. «Hemos sido muy claros. Estamos en contra de sacar las PASO», sostuvo al ratificar la posición del bloque Independencia. Afirmó que todavía no conoce el contenido del proyecto oficial porque ningún funcionario nacional se lo presentó formalmente. «Todas son versiones mediáticas. Ni el jefe de Gabinete ni ningún funcionario nacional nos mostró un proyecto», señaló.
El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, anticipó que acompañará el debate para modificar o eliminar las PASO y consideró que los partidos políticos deberían volver a definir internamente a sus candidatos. Explicó que el sistema electoral actual implica un costo elevado para las provincias. «En Entre Ríos cuesta unos 5.000 millones de pesos organizar una elección», indicó. Aclaró que aún no conoce el texto definitivo del proyecto, pero dejó en claro que está dispuesto a acompañar una reforma.
Según fuentes oficialistas, el Senado postergaría hasta agosto el tratamiento de la reforma electoral. La demora responde a la necesidad del oficialismo de abrir una nueva etapa de diálogo con los sectores que cuestionan la eliminación total de las primarias. La propuesta generó resistencia principalmente en la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO y algunos espacios provinciales.
Para aprobar la eliminación de las PASO se necesita una mayoría absoluta de 37 votos sobre los 72 senadores que integran el Senado. La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios, por lo que necesita sumar al menos 16 apoyos adicionales. Desde el oficialismo reconocen que hoy no están garantizados los votos para eliminar las PASO.
El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo también incorpora modificaciones en distintos aspectos del sistema político y electoral, como Ficha Limpia, cambios en los requisitos para partidos nacionales, modificación del financiamiento político, eliminación de la publicidad electoral gratuita en medios, fin del debate presidencial obligatorio y cambios en la Boleta Única de Papel.
