El gobierno de República Dominicana implementó durante el último año una campaña de salud escolar que ofreció atención médica gratuita a 1.8 millones de estudiantes en centros educativos públicos.
El gobierno de República Dominicana implementó durante el último año una campaña de salud escolar que permitió ofrecer atención médica gratuita a 1.8 millones de estudiantes en centros educativos públicos. Esta iniciativa, liderada por el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), incluyó acciones preventivas y tratamientos orientados a reducir las barreras que afectan la asistencia y el desempeño académico de la población estudiantil.
La estrategia de salud preventiva se desplegó en más de 7,000 centros educativos de todo el país. El INABIE destinó recursos y personal especializado para identificar y tratar afecciones frecuentes entre los estudiantes, entre ellas problemas en el cuero cabelludo, infecciones cutáneas, gripes y alergias.
Como parte de estas atenciones, 14,449 estudiantes recibieron consultas médicas y medicamentos sin costo, suministrados directamente por el equipo profesional de la institución.
El propósito del programa se centró en anticipar complicaciones de salud que podrían convertirse en obstáculos para el aprendizaje. La detección temprana y el seguimiento médico facilitaron que niños, niñas y adolescentes permanezcan en las aulas en condiciones óptimas para su desarrollo educativo.
Uno de los componentes más relevantes de la campaña fue la Jornada Nacional de Desparasitación Escolar 2026, organizada por el INABIE en coordinación con el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Educación (Minerd), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Centro de Prevención y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores y Zoonosis (Cecovez). Esta intervención alcanzó a 1,816,294 estudiantes y personal de apoyo en 6,118 centros educativos, quienes recibieron medicamentos para prevenir y tratar infecciones por parásitos intestinales.
El suministro de estos tratamientos contribuyó a mejorar la absorción de nutrientes y el crecimiento físico, fortaleciendo las condiciones de salud necesarias para el desarrollo escolar. El acceso garantizado a medicamentos constituyó un avance en la reducción de enfermedades que, de no atenderse, suelen impactar en la asistencia y el rendimiento académico.
Las atenciones médicas preventivas incluyeron chequeos periódicos y campañas de sensibilización en las escuelas. Los equipos médicos identificaron casos de pediculosis, tiña capitis, escabiosis y otras afecciones frecuentes, y proporcionaron los medicamentos indicados para cada diagnóstico. Esta intervención temprana permitió contener la propagación de estas condiciones en la comunidad escolar, al mismo tiempo que brindó tranquilidad a las familias.
El enfoque integral de la campaña se reflejó en la colaboración entre distintas instituciones nacionales e internacionales. La participación conjunta del Ministerio de Salud Pública, el Minerd, la OPS y el Cecovez fortaleció la capacidad de respuesta y amplió el alcance territorial de las acciones. Este trabajo coordinado permitió cubrir tanto áreas urbanas como rurales, asegurando que los beneficios llegaran a estudiantes de distintos contextos sociales.
El impacto de la iniciativa se evidenció en la permanencia de los estudiantes en las aulas y en la mejora de sus condiciones de aprendizaje. Al reducir la incidencia de enfermedades prevenibles y proporcionar atención médica oportuna, el programa favoreció el bienestar integral de la niñez y la adolescencia dominicana. Las cifras recopiladas durante el año escolar 2025-2026 muestran un avance en la calidad de vida escolar.
El INABIE reafirmó su compromiso con la salud y el desarrollo de la población estudiantil a través de la continuidad de estos programas de prevención y tratamiento. Las acciones implementadas durante el último año escolar se integraron a la política educativa nacional, priorizando la detección temprana de enfermedades y el cuidado sistemático de los estudiantes.
