La Cámara de Diputados aprobó una moción que pide la renuncia del presidente español por casos de corrupción en el PSOE. La resolución no tiene efectos legales.
El presidente de España, Pedro Sánchez, enfrenta una moción no vinculante aprobada este jueves por el Congreso de los Diputados, que lo insta a dimitir debido a escándalos de corrupción que involucran a su partido, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), y a su entorno cercano.
La moción fue aprobada por 177 votos a favor, 171 en contra y una abstención, en una cámara compuesta por 350 escaños. La resolución también incluye un artículo que sugiere al mandatario someterse a una cuestión de confianza si no convoca elecciones anticipadas, aunque la decisión de celebrar dicha cuestión recae exclusivamente en él.
El ministro de Justicia, Félix Bolaños, declaró que la votación tiene un «efecto político nulo» y expresó su respaldo a Sánchez. Este miércoles, el presidente ratificó ante el Congreso que no tiene previsto abandonar el cargo y rechazó las acusaciones de corrupción estructural contra el PSOE. Sánchez afirmó que agotará la legislatura y descartó, por el momento, la convocatoria a elecciones anticipadas.
La resolución no implica la salida del gobierno, ya que la oposición solo podría desplazar al presidente mediante una moción de censura. El Partido Popular no ha impulsado ese mecanismo hasta ahora por no contar con los apoyos parlamentarios necesarios.
La iniciativa reunió los votos del Partido Popular, Vox y el partido independentista catalán Junts, una alianza inusual en el Congreso español debido a las diferencias políticas entre esos espacios. Junts había permitido la reelección de Sánchez en 2023 al facilitar su investidura, pero el vínculo se deterioró durante el último año. En octubre, Junts anunció que dejaría de respaldar la agenda legislativa del Ejecutivo.
En los fundamentos de la moción, los diputados sostuvieron que las investigaciones judiciales por presuntos hechos de corrupción que involucran a dirigentes promovidos por Sánchez obligan al presidente a asumir responsabilidades políticas. El texto aprobado concluye que el mandatario debería presentar su renuncia, aunque la resolución carece de efectos jurídicos y representa únicamente un pronunciamiento político del Congreso.
