Esta celebración comienza el primer día de julio y se repite cada año; cuál es su origen
La Semana de la Dulzura es una celebración que se realiza a mediados de cada año. Durante esta semana se acostumbra a intercambiar dulces, chocolates y alfajores. Sin tener carácter de feriado en el calendario oficial, esta fecha se ha convertido en una tradición en el país para expresar afecto a familiares y amigos.
La celebración se lleva a cabo cada año en las mismas fechas, sin importar en qué días caen. Comienza el 1 de julio y se extiende hasta el 7. En 2026, será entre el miércoles 1 de julio y el martes 7 de julio.
La intención de esta semana es agasajar a un ser querido con una golosina o un dulce para demostrar cariño. De esta forma, se refuerza el vínculo con un simple presente. Normalmente, se realiza durante la primera semana de julio, pero en la actualidad se extiende unas semanas más. Debido a su éxito comercial, se puede prolongar a todo el mes. Así, durante todo julio, se puede continuar con la tradición como pretexto para estrechar vínculos o afianzar relaciones afectivas, en lo que se denomina Mes de la Dulzura.
¿Por qué se celebra la Semana de la Dulzura en la Argentina?
La Semana de la Dulzura se originó en 1989 como una iniciativa de la Asociación de Distribuidores de Golosinas (ADGyA) y de la empresa Arcor. El objetivo era potenciar las ventas de golosinas en un contexto de alta inflación, en el que las marcas del rubro alimenticio, principalmente las de dulces, atravesaban una crisis de consumo. Entonces, decidieron implementar una estrategia para aumentar sus ventas.
En julio de 1989 surgió la campaña que impulsaba regalar “una golosina por un beso”, una consigna que con el tiempo ha ido cambiando. Esta estrategia de marketing se repitió con el paso del tiempo y desde entonces este período quedó marcado en el imaginario colectivo para la época invernal. La fecha elegida para la Semana de la Dulzura no fue casual, ya que coincide con el invierno, cuando se produce el pico máximo de consumo de este tipo de alimentos.
En la primera edición de la Semana de la Dulzura se cumplió con el objetivo planteado y se registró un aumento en las ventas de bocaditos, chocolates y dulces. De acuerdo a los índices de aquel momento, las ventas crecieron un 20 por ciento respecto de la tendencia anual. Así, continúa siendo una fecha esperada por la industria, debido a la creciente demanda en kioscos y puntos de venta de todo el país.
La Semana de la Dulzura se convirtió en un período comercialmente marcado, que incluso en los años de pandemia debió reversionarse y adoptó la consigna “un beso virtual por una golosina real”. De esta manera, la campaña se mantuvo vigente aún en tiempos de aislamiento y restricciones de contacto.
