El especialista en Comercio Internacional analizó el posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que según fuentes suizas se firmaría el viernes en Burgstock, y señaló el impacto en los mercados y la reconfiguración del orden global.
La posible firma de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán abrió una nueva etapa en la política internacional, con repercusiones en los mercados, la diplomacia y los bloques económicos. Miguel Ponce, especialista en Comercio Internacional y Comercio Exterior, analizó el contexto actual.
Ponce destacó el hermetismo que rodea al entendimiento impulsado por Donald Trump. «Suiza ha confirmado que el viernes se firmaría el acuerdo en Burgstock», señaló, y agregó que ni el Senado estadounidense conoce el contenido completo del documento. A pesar de ello, indicó que la noticia fue bien recibida por los mercados, especialmente por el impacto en el precio del petróleo. «El petróleo Brent está abajo de los 80 dólares y esto no ocurría desde marzo», explicó.
Según Ponce, uno de los efectos del conflicto fue el fortalecimiento de China. «Muchos entienden que ha habido una suerte de jugada maestra de China», afirmó, y explicó que el gigante asiático utilizó la crisis para medir su capacidad de resistencia ante eventuales interrupciones en rutas estratégicas del comercio energético. Beijing logró reducir su dependencia del petróleo gracias a reservas estratégicas y menor demanda interna.
Paralelamente, observó un crecimiento de la influencia de los BRICS. «Empieza a crecer la influencia de los BRICS también como producto de la guerra», sostuvo, luego de que Bangladesh manifestara su intención de incorporarse al bloque. A su juicio, cada vez más países buscan alternativas al sistema financiero dominado por Occidente y al uso exclusivo del dólar.
Ponce también analizó las consecuencias políticas para Israel y Estados Unidos. «Se supone que queda muy deteriorado Israel», aseguró, en referencia a diferencias públicas entre el gobierno israelí y la administración Trump. Consideró que el resultado del conflicto podría modificar alianzas regionales. «Países que anteriormente estaban alineados con Estados Unidos hoy están pensando que a lo mejor tengan que volver a replantear la cosa», indicó.
Finalmente, vinculó estos cambios con situaciones simbólicas como el Mundial de Clubes. «Es el mundo en el cual nada ya a esta altura puede sorprendernos», concluyó.
