El nacimiento de cinco ejemplares de Heloderma charlesbogerti, especie endémica y en peligro crítico de extinción, representa el mayor logro en décadas para su conservación. Los juveniles serán liberados en la temporada de lluvias para reforzar las poblaciones silvestres.
Un hecho sin precedentes en la conservación guatemalteca se consolidó con el nacimiento en cautiverio de cinco crías del lagarto escorpión, especie Heloderma charlesbogerti, una de las más amenazadas y exclusiva de Guatemala. Los ejemplares jóvenes serán liberados durante la temporada lluviosa para potenciar la recuperación de poblaciones silvestres y evitar su extinción inminente, según informaron la Fundación para las Especies Amenazadas de Guatemala (Fundesgua) y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap).
La incubación de estos reptiles se extendió por más de cinco meses bajo condiciones controladas de temperatura y humedad, proceso que demandó la reproducción minuciosa del ecosistema de los bosques secos. El recinto de alojamiento de los adultos cuenta con refugios subterráneos y acceso restringido solo para el personal encargado de vigilancia, alimentación y revisiones veterinarias, explicó la organización.
El nacimiento exitoso de cinco ejemplares de Heloderma charlesbogerti marca el mayor avance en décadas en la recuperación de una especie endémica de Guatemala en peligro crítico. La operación combinó protocolos estrictos de incubación y manejo en cautiverio con el objetivo de liberar a los juveniles durante la temporada de lluvias y así ampliar la viabilidad de las poblaciones silvestres actuales.
El lagarto escorpión y su riesgo de desaparición nacional
El lagarto escorpión figura entre los animales más raros de los bosques secos y constituye un emblema de la herpetofauna nacional por su distribución exclusiva en Guatemala. Instituciones advirtieron que la crítica situación de la especie podría llevar a su extinción mundial en las próximas décadas si no se amplifican los programas de conservación.
Las principales amenazas que enfrenta la especie incluyen la fragmentación del hábitat, la caza ilegal y la persecución por creencias erróneas sobre su peligrosidad. Thomas Schreij, representante de Fundesgua, destacó: “Esta especie está en grave peligro de extinción y es única de Guatemala y especialmente de El Progreso. Quiero pedirte algo muy importante: si ves un escorpión, no lo mates. Aunque es venenoso, su veneno no mata. Es lento y tranquilo. Si lo dejamos en paz y guardamos una pequeña distancia, no pasa nada”.
Articulación entre manejo científico, educación y comunidad
El éxito del programa se ha reforzado por la implicación creciente de residentes de Sansare, quienes participan en la supervisión y reporte de avistamientos. El especialista relató que en 2025 encontraron una hembra muerta luego de ser apedreada, hecho relevante dada la rareza de individuos reproductores. Esta situación motivó a Fundesgua a intensificar campañas educativas, destinadas a desmitificar la peligrosidad del animal, fomentar la denuncia de incidentes y fortalecer vías de comunicación directa con la comunidad.
Conap y Fundesgua subrayaron también el rol de los recintos controlados, diseñados para preservar la viabilidad genética de la población cautiva y optimizar las condiciones para futuros nacimientos. El acompañamiento del Zoológico de Oklahoma aporta experiencia internacional en el cuidado de especies en riesgo y robustece la estrategia nacional de conservación.
La crianza reciente siguió protocolos de vigilancia y manejo con monitoreo estricto y liberación escalonada de las crías, para evaluar su adaptación y tasas de supervivencia en libertad. Fundesgua reiteró el pedido a los propietarios de tierras en Sansare para que participen en la red de reservas naturales, medida clave en la viabilidad futura del programa.
