La Casa Rosada reabrió su sala de prensa, pero los periodistas enfrentan nuevas limitaciones: no pueden circular por pasillos ni ingresar a despachos, solo acceden a baños y café.
La Casa Rosada reabrió su sala de prensa, pero los periodistas se encuentran con un entorno de trabajo sumamente restringido. Según fuentes oficiales, está prohibido circular por los pasillos del edificio y, mucho menos, ingresar a los despachos de funcionarios. Las únicas actividades permitidas dentro de la sala son ir al baño o servirse café. Esta medida ha sido calificada por algunos comunicadores como un verdadero confinamiento para el periodismo, limitando su capacidad de cubrir la actividad gubernamental de manera directa.
La decisión generó diversas reacciones en el ámbito de la prensa argentina, que ve en estas restricciones un obstáculo para el acceso a la información. Desde la administración, se argumenta que se trata de protocolos de seguridad y organización interna. Sin embargo, los periodistas señalan que la medida afecta la libertad de movimiento necesaria para realizar su trabajo.
