En una semana, Franco Colapinto pasó de reunir a 600 mil personas en Buenos Aires a lograr su mejor resultado en la F1. Con 5.6 millones de seguidores en Instagram, el piloto argentino genera un fenómeno que trasciende lo deportivo y atrae a marcas como Mercado Libre.
En el lapso de siete días, Franco Colapinto pasó de consagrarse como ídolo popular en las calles de Buenos Aires a firmar su mejor resultado en la Fórmula 1. El Road Show que reunió a 600 mil personas en la Ciudad fue mucho más que una exhibición: confirmó un fenómeno que una semana después también se trasladó a la pista, con un séptimo puesto que lo puso en el centro de la escena.
Esa secuencia no pasó desapercibida puertas adentro. En la previa al Gran Premio de Miami, Pierre Gasly advirtió que Colapinto “probablemente tenga la comunidad más grande de todos los pilotos del paddock” y puso el foco en algo menos visible, pero cada vez más determinante: su impacto. “Es realmente impresionante ver cuánto apoyo y cuánto interés está viniendo desde Argentina. Nunca había visto algo así antes de que Franco llegara a la parrilla”, describió el francés. Y resumió el fenómeno con una imagen contundente: “Es como si todo un país se hubiera sumado al deporte en el momento en que él apareció”.
Con apenas 30 Grandes Premios en la categoría, Colapinto no solo irrumpió en la Fórmula 1: se convirtió en el emergente de un fenómeno que excede lo deportivo. Impulsado por un país que tenía un vacío generacional y llevaba décadas esperando volver a tener un piloto en la Máxima, hoy se transformó en un punto de identificación masivo. “Hay tantas ganas de que un argentino pueda llegar a la Fórmula 1, a lo más alto del automovilismo, que se siente un montón esa energía y esa emoción. A mí me encanta eso, me da muchísima fuerza. Es una gran diferencia con pilotos de otros países del mundo de Fórmula 3, Fórmula 2 o Fórmula 1, que no reciben ni la mitad del apoyo que me están brindando a mí”, le decía a Clarín.
El dato, aunque pueda parecer secundario, lo aportan las redes sociales y es contundente: con 5.6 millones de seguidores en Instagram, el bonaerense se ubica en un nivel de exposición inusual para su trayectoria en la Fórmula 1. Está a la par de Valtteri Bottas, un piloto con más de una década en la categoría y presencia en equipos de primer nivel como Mercedes, y por encima de varios pilotos consolidados dentro del paddock como Alex Albon (4.3) o Nico Hulkenberg (2.9), por citar algunos. Por delante aparecen, en cambio, nombres que dominan tanto en pista como en alcance global: Lewis Hamilton (43 millones), Charles Leclerc (23,6 millones), Max Verstappen (18,4 millones), Carlos Sainz (12,5 millones) y Lando Norris (11,7 millones).
Pero la verdadera diferencia aparece cuando la comparación se traslada a su propia generación. Entre los pilotos que comenzaron su camino reciente en la categoría, como Oliver Bearman (3,9 millones de seguidores), Gabriel Bortoleto (2,5 millones), Isack Hadjar (1,8 millones) o Liam Lawson (1,4 millones), el caso de Colapinto aparece despegado en términos de alcance digital.
Ese nivel de exposición no solo se traduce en métricas de redes, sino también en un creciente interés por parte de nuevas marcas privadas y en el respaldo sostenido de aquellas que acompañan desde el inicio su proyección internacional. En ese segundo grupo se destaca Mercado Libre, que no solo impulsó iniciativas como el Road Show en Buenos Aires, sino que también reforzó su presencia en Alpine con acciones visibles en el monoplaza del argentino. La compañía incorporó su característico color amarillo en el A526 durante dos Grandes Premios consecutivos en América: Miami y Montreal.
Por eso, no es solo popularidad. Es una escala de visibilidad que, en la Fórmula 1 moderna, también define jerarquías dentro y fuera de la pista. Y en esa construcción, el fenómeno terminó de salir del universo estrictamente motor para instalarse en un terreno más amplio cuando apareció Lionel Messi. A diferencia de otras figuras del deporte argentino que solían tener una presencia más visible en eventos de apoyo a otros deportistas del país, como ocurría históricamente con Diego Maradona, Lionel Messi mantiene un perfil más reservado y apariciones puntuales fuera del fútbol. Desde su llegada a Estados Unidos, sin embargo, se lo ha visto en distintos eventos deportivos como partidos de la NBA y, recientemente, visitó el paddock de la F1 para saludar a Colapinto, lo que potenció aún más la exposición mediática del piloto argentino.
