Un grupo de pescadores californianos logró capturar un ejemplar de más de 750 libras en Baja California Sur, reafirmando la importancia de la pesca deportiva en la región.
Las aguas de Baja California Sur volvieron a demostrar por qué son consideradas uno de los grandes epicentros de la pesca deportiva a nivel mundial. El pasado 1 de mayo, un grupo de pescadores provenientes de California logró la captura de un imponente marlín negro de más de 750 libras (317 kg).
La jornada se desarrolló a bordo de la embarcación Gris Anel, perteneciente a la flota Dorados, bajo el mando del experimentado capitán Cocoy. Lo que parecía una salida más se transformó en una batalla épica en alta mar, donde la resistencia del pez puso a prueba la pericia del equipo.
Apenas el ejemplar tocó muelle en Los Cabos, las imágenes se viralizaron en redes sociales y generaron asombro tanto en pescadores deportivos como en aficionados. Desde el ámbito oficial destacaron que no se trata solo de una captura extraordinaria, sino de un indicador clave del estado del ecosistema marino.
Según el Fondo para la Protección de los Recursos Marinos (FONMAR), la presencia de ejemplares de gran porte evidencia condiciones óptimas en el océano. Martín Inzunza Tamayo, director técnico del organismo, subrayó que este tipo de capturas refuerza la histórica fama del destino: “Este tamaño vuelve a dar significado al dicho de que Los Cabos es la capital mundial del marlín”, afirmó.
El tamaño del marlín despertó inmediatamente comparaciones con los torneos más prestigiosos del mundo, como el Bisbee’s Black & Blue Tournament, donde piezas de este calibre pueden asegurar premios millonarios. Especialistas coincidieron en que, de haber sido presentado en competencia, el ejemplar de 317 kg habría tenido serias chances de quedarse con el primer puesto.
La pesca deportiva es uno de los principales motores económicos de la región, generando ingresos millonarios año tras año. Capturas como esta no solo alimentan la pasión, sino que también consolidan a Los Cabos como uno de los destinos más codiciados del planeta para los amantes del big game.
Para quienes sueñan con enfrentar a estos gigantes, el calendario ofrece distintas ventanas según la especie. Mientras el marlín rayado se pesca de febrero a agosto, el azul y el negro se obtienen de julio a diciembre. La regla general marca que la temporada general más productiva es de octubre a mayo, en un Pacífico mexicano que se vuelve un escenario privilegiado donde la posibilidad de capturas récord está siempre latente.
