Cada 1° de mayo se celebra en Argentina el Día de la Constitución Nacional, en conmemoración de su sanción en 1853. La fecha invita a reflexionar sobre los valores republicanos y el respeto a las instituciones.
Aunque muchas veces opacado por el Día del Trabajo, el 1° de mayo también se celebra en nuestro país el Día de la Constitución Nacional, establecido por la ley 25.863 en 2003 por iniciativa de la Asociación Argentina de Derecho Constitucional. La fecha recuerda la sanción de la Constitución Nacional el 1° de mayo de 1853 en la Ciudad de Santa Fe, un texto que, con diversas reformas y algunas interrupciones, sigue vigente y es una de las más antiguas del mundo.
La Constitución fue un viejo anhelo de las provincias, postergado por las guerras civiles y el régimen de Rosas, quien concentraba el poder sin una constitución formal. El artículo 29 de la Carta Magna, que permanece intacto desde 1853, prohíbe expresamente conceder facultades extraordinarias al Ejecutivo y declara nulos los actos que otorguen sumas del poder público, estableciendo penas de infames traidores a la patria para quienes los promuevan.
En la actualidad, algunos sectores consideran que en tiempos de crisis se necesitan líderes fuertes sin ataduras institucionales, pero la Constitución ya prevé mecanismos de emergencia. El desafío, según especialistas, es evitar caer en un republicanismo intermitente, donde se defienden las instituciones desde la oposición y se las relativiza desde el gobierno. El respeto a la Constitución es tarea de toda la sociedad, especialmente de legisladores y jueces, que deben mantener el equilibrio de poderes.
