El jefe de Gabinete evitó aclarar las causas judiciales por corrupción durante su informe, mientras el presidente Milei increpó a legisladores y periodistas. Analistas señalan un deterioro en la imagen del gobierno.
En una jornada marcada por la tensión política, el jefe de Gabinete, Adorni, presentó su informe ante el Congreso con un tono que algunos calificaron de presidencial, pero evitó referirse a las causas por corrupción que tiene abiertas en la justicia. Paralelamente, el presidente Javier Milei protagonizó un altercado con legisladores opositores, a quienes increpó a gritos, y también dirigió insultos hacia periodistas, llamándolos “chorros y corruptos”.
El deterioro de la imagen del jefe de Gabinete parece irreversible, según fuentes políticas, y se explica en parte por la presencia masiva de funcionarios del gobierno para respaldarlo durante la sesión. Este hecho ha generado un debate sobre la transparencia y el manejo de la comunicación oficial.
La oposición reclama explicaciones sobre las causas judiciales y cuestiona la actitud del presidente, mientras que desde el oficialismo se defiende la gestión y se critica lo que consideran un ataque mediático. La jornada deja un panorama de confrontación que podría escalar en los próximos días.
