El fundador de Consultatio y ONE618 analizó en ExpoEFI los desafíos económicos y políticos que enfrenta Argentina, con foco en la deuda externa y las elecciones.
Eduardo Costantini, reconocido desarrollador inmobiliario y fundador de Consultatio y ONE618, participó en ExpoEFI donde expuso su visión sobre la situación actual de Argentina. Aunque su trayectoria comenzó en las finanzas, decidió apostar por la economía real liderando proyectos como Nordelta, Puertos, y desarrollos en Palermo, Catalinas y Uruguay.
Durante su exposición, Costantini dejó de lado los metros cuadrados para centrarse en las condiciones estructurales que afectan al país. “Tenemos que empezar de abajo como país”, afirmó, y enumeró problemas como el ahorro fuera del sistema, la alta informalidad económica, el tamaño excesivo del Estado y la elevada carga impositiva. “Desde que comenzó Nordelta en 1999 hasta hoy, los impuestos han subido”, señaló.
El empresario también destacó el riesgo país elevado y la corrupción como costos económicos reales. Sobre el crédito hipotecario, explicó que para que crezca se necesitan depósitos de largo plazo que permitan préstamos a 30 años, algo que actualmente no cierra en el corto plazo. “Se podrían emitir bonos a 10 años, pero el crédito es a 30 años”, dijo.
En cuanto al mercado inmobiliario, Costantini indicó que el segmento de nivel socioeconómico alto tracciona, mientras que el resto de la pirámide se achicó. “El nuevo, por los costos, tiene que tener atributos muy superiores al usado”, explicó.
Respecto al presidente Javier Milei, Costantini fue elogioso pero cauteloso: dijo que lo votó y que quizás lo votaría de nuevo, aunque no coincide con todas sus medidas. Su principal preocupación es la fragilidad del sistema político. “Si Milei se va, ¿qué viene?”, preguntó. Propuso un círculo virtuoso que incluye bajar el riesgo país, tener moneda estable como política de Estado, un Banco Central independiente y equilibrio fiscal sostenido.
Para 2027, identificó dos frentes de riesgo: los vencimientos de deuda externa y el proceso electoral. Su deseo es que el debate político no sea binario y que Argentina pueda volver al mercado internacional de capitales.
