El país europeo instaló 2.500 paneles solares flotantes en una gravera de Baviera, generando 1,87 MW de energía limpia sin afectar el ecosistema acuático.
Alemania dio un paso innovador en energías renovables al cubrir un lago artificial con paneles solares flotantes de última tecnología. El proyecto, ubicado en la gravera de Starnberg, en Baviera, busca generar electricidad limpia aprovechando espejos de agua sin uso recreativo o biológico vital.
Se instalaron 2.500 paneles en disposición vertical sobre el agua, con una potencia total de 1,87 megavatios (MW), destinada a abastecer parcialmente una planta industrial cercana. La iniciativa demuestra que la producción energética y la conservación de la naturaleza pueden coexistir.
El diseño permite que el ecosistema acuático se mantenga saludable: un sistema de anclaje especial garantiza la circulación de luz y oxígeno, evitando daños a la fauna local. Además, el agua refrigera los paneles, aumentando su rendimiento, mientras la cobertura reduce la evaporación excesiva del lago durante las temporadas de calor.
Este modelo alemán es observado por expertos internacionales como ejemplo de innovación sostenible, al evitar el impacto visual y ambiental de las plantas solares en zonas terrestres protegidas. La planta ya suministra electricidad a miles de hogares y opera de forma silenciosa, sin alterar el paisaje natural.
