Un informe de la OMS revela que tres de cada cuatro estados miembros de la Unión Europea incorporaron herramientas de IA en sus sistemas de salud para diagnóstico por imágenes, detección de enfermedades y apoyo en decisiones clínicas.
El 75% de los Estados miembros de la Unión Europea (UE) ya utilizan diagnósticos médicos asistidos por inteligencia artificial (IA), incluyendo herramientas de obtención de imágenes, detección de enfermedades y toma de decisiones clínicas. Así lo indica un nuevo informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El documento revela un impulso «sólido y constante» en todos los países del bloque, donde los 27 estados reconocen la mejora de la atención al paciente como factor clave para el desarrollo de la tecnología. El informe se basa en un estudio reciente de la OMS publicado a finales de 2025.
Según los datos recopilados entre junio de 2024 y marzo de 2025, los sistemas de salud de la región están sentando las bases necesarias para aprovechar estas tecnologías de forma «segura, equitativa y responsable». En este sentido, casi la mitad de los estados miembros crearon puestos profesionales específicos para la IA y la ciencia de datos en el sector sanitario.
Otros tantos países indicaron que tienen previsto introducir o ampliar programas de formación en estas herramientas en un futuro próximo. Si bien el 75% de las naciones de la UE informan utilizar IA en el diagnóstico y el 63% emplean chatbots para fomentar la participación reciente, la región se centra ahora en garantizar que la formación del personal se mantenga actualizada.
Según la OMS, este enfoque en las competencias y la preparación refleja un compromiso más amplio de los estados miembros para asegurar que la rápida adopción de la IA en entornos clínicos se traduzca en mejores resultados para los pacientes. La entidad sanitaria subrayó que, a medida que la IA se integre en los entornos médicos, es fundamental garantizar que los profesionales sanitarios cuenten con las habilidades y los conocimientos necesarios para trabajar con estas herramientas.
Al mismo tiempo, recuerda que los profesionales siguen siendo «legal y éticamente» responsables de las decisiones. Bajo este contexto, cuatro de cada cinco estados miembros ya involucran activamente a las partes interesadas en la configuración de la gobernanza de la inteligencia artificial en el ámbito de la salud.
Para consolidar el progreso, el informe recomienda una consulta más amplia con los pacientes y el público en general para fortalecer la confianza y garantizar el empleo de la herramienta.
