El ex participante recordó su experiencia en el programa, su relación con Silvina Luna y cómo la crisis económica de 2001 impactó en su premio. Además, habló sobre su salud mental y su presente.
Roberto Parra, ganador de la segunda edición argentina de Gran Hermano en 2001, reapareció públicamente tras casi 25 años. En una entrevista, el ex participante, que hoy tiene 55 años, repasó su paso por el reality, recordó a su compañera Silvina Luna y reflexionó sobre las consecuencias personales y económicas tras su salida del programa.
Parra compartió la casa durante 119 días con Silvina Luna, con quien forjó una estrecha amistad que, según relató, no continuó de la misma manera una vez finalizado el concurso. «Yo no seguí en el medio y ella sí», explicó. Contó que, años después, le ofreció ayuda económica a Luna y que ella vivió un tiempo en un departamento de su propiedad. El exparticipante fue convocado para el documental «Perfecta: La voz de Silvina Luna», que llegará a Netflix, y aseguró haber participado sin pedir nada a cambio.
Respecto al premio de 200.000 dólares, Parra detalló el impacto de la devaluación de 2002. El dinero, que se cobraba en pesos, se redujo significativamente: de los 80.000 dólares que esperaba recibir inicialmente, terminó percibiendo 49.500. «Perdí 150.000 dólares», lamentó. Además, su contrato con Telefe fue rescindido, lo que truncó sus planes de continuar en la televisión.
Durante la entrevista, Parra también habló abiertamente sobre su salud mental. Aclaró que, si bien le diagnosticaron depresión en 1995, no consumió medicación antidepresiva dentro de la casa de Gran Hermano, sino un tratamiento para un problema de colon irritable. Reconoció que la enfermedad es «dura» y que sigue bajo tratamiento psiquiátrico. Sobre su presente, comentó que se siente bien, aunque debe bajar de peso, y que atraviesa un momento difícil por la enfermedad de su perra, que considera su hija.
