Mientras fuerzas estadounidenses buscan a un piloto desaparecido, Irán limita la zona de búsqueda y ofrece recompensa por su captura, en un nuevo episodio del conflicto que cumple seis semanas.
Irán y Estados Unidos mantienen operaciones divergentes tras el derribo de un caza F-15E estadounidense en el suroeste de Irán. Según informaciones de medios norteamericanos, uno de los dos pilotos fue rescatado, pero se desconoce el paradero del segundo.
El Ejército iraní afirma haber atacado el avión mediante su sistema de defensa antiaérea. En respuesta, la Casa Blanca indicó que el presidente Donald Trump fue informado sobre el incidente. En declaraciones a NBC, Trump aseguró que este evento no altera las posibles negociaciones con Teherán para hallar una salida al conflicto, que impacta en la economía global.
Medios como The New York Times y The Washington Post reportaron haber verificado imágenes de helicópteros y aviones estadounidenses sobrevolando a baja altura la zona del incidente. Por su parte, la televisión oficial iraní difundió imágenes de lo que serían restos del aparato y anunció una recompensa para quien capture con vida a la tripulación.
Las autoridades iraníes instaron a la población a no dañar a los pilotos en caso de encontrarlos. Simultáneamente, el Ejército iraní aseguró haber alcanzado otro avión estadounidense, un A-10 Thunderbolt II, que se habría estrellado en el Golfo. Según The New York Times, su piloto fue rescatado sin lesiones.
Este derribo representa la cuarta pérdida de un F-15 estadounidense desde el inicio de las hostilidades. El incidente genera interrogantes sobre las afirmaciones previas de la administración Trump respecto a la superioridad aérea sobre Irán y sobre el estado del arsenal iraní tras más de un mes de ataques selectivos.
