El empresario mexicano reaviva el debate sobre el futuro del trabajo y las pensiones con una propuesta que combina jornadas intensivas y una extensión de la vida laboral.
El empresario mexicano Carlos Slim ha generado un amplio debate con su propuesta de reformular el modelo laboral y previsional. Según su visión, el aumento de la esperanza de vida obliga a repensar esquemas que considera desactualizados.
Slim sugiere implementar jornadas laborales más largas, de hasta 12 horas, pero concentradas en solo tres días a la semana. Como contrapartida, propone elevar la edad de jubilación hasta los 75 años. Argumenta que, al vivir más años, las personas pueden y deben mantener una vida laboral activa por más tiempo, lo que aliviaría la presión financiera sobre los sistemas de pensiones.
El magnate sostiene que su enfoque, donde el ingreso provenga principalmente del trabajo y no de asistencialismo, mejoraría el bienestar económico. En su empresa Telmex, el sistema de pensiones para más de 40.000 jubilados representa uno de sus mayores desafíos financieros, un ejemplo que usa para ilustrar la insostenibilidad de los modelos actuales en un contexto de población envejecida y bajo crecimiento económico.
Sin embargo, la propuesta no está exenta de críticas. Especialistas señalan que extender la edad de retiro y aumentar la carga horaria, aunque sea en menos días, podría agravar desigualdades, especialmente en trabajos físicamente exigentes o con condiciones precarias. También surgen interrogantes sobre el impacto en la salud, la productividad y el equilibrio vida-trabajo.
Este debate trasciende las fronteras de México y se replica en países de Europa y Estados Unidos, donde los gobiernos enfrentan presiones similares para reformar sus sistemas previsionales ante el envejecimiento poblacional.
