La misión de la NASA registró una vista del planeta que no se observaba con presencia humana desde el programa Apolo, ofreciendo una perspectiva única y datos valiosos para la exploración lunar y más allá.
La misión Artemis II de la NASA ha logrado capturar una serie de imágenes impactantes de la Tierra en fase creciente, un fenómeno que no era documentado por astronautas desde el año 1972. Las fotografías fueron tomadas desde una distancia aproximada de 67.200 kilómetros, durante la trayectoria translunar de la nave Orion, y transmitidas en vivo por la agencia espacial.
En las imágenes, el planeta aparece como un cuerpo celeste solitario, con una porción iluminada por el Sol y el resto en sombra, creando un fuerte contraste con la oscuridad del espacio. Este efecto visual, similar al de la Luna vista desde la Tierra, es resultado de la iluminación solar desde la perspectiva de la nave.
Expertos, como la doctora en física Mar Gómez, explicaron que este recorrido es crucial para que la nave escape de la gravedad terrestre y se dirija hacia la órbita lunar. La fase creciente de la Tierra no es casual, sino una consecuencia directa de la posición relativa del Sol, la Tierra y la nave espacial.
La relevancia de estas capturas radica en su valor técnico y simbólico. No solo aportan información para la observación planetaria, sino que también subrayan los avances del programa Artemis, que busca establecer una presencia humana sostenida en la Luna y sentar las bases para futuras misiones a Marte.
Artemis II, lanzada este miércoles desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, lleva a bordo a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. Durante su misión de diez días, realizarán un sobrevuelo lunar para validar sistemas críticos, sin alunizaje previsto, antes de su retorno y amerizaje en el Océano Pacífico.
