Con el mes de marzo llegando a su fin, el panorama de la pesca deportiva en Argentina encuentra a una especie como protagonista indiscutida: el pejerrey. Este pez, reconocido por su velocidad y coloración plateada, está ofreciendo capturas notables en numerosos puntos del territorio nacional, desde lagunas y embalses del interior hasta el litoral atlántico.
Un pique extendido en aguas dulces y saladas
Los reportes de aficionados y guías de pesca coinciden en señalar una actividad excepcional del pejerrey. En cuerpos de agua continentales, como lagunas pampeanas y diques cordilleranos, los ejemplares se muestran activos, respondiendo bien a distintas técnicas de pesca. Paralelamente, en zonas costeras del Mar Argentino, también se registran buenas capturas, lo que amplía las opciones para los entusiastas.
Destinos con mayor actividad
Si bien la especie se encuentra distribuida ampliamente, algunos destinos se destacan por su rendimiento en estas semanas. En la región de la Pampa Húmeda, lagunas como Chascomús y Gómez continúan siendo clásicos de alta productividad. Hacia el oeste, los grandes diques de Córdoba, San Luis y Mendoza también reportan una pesca más que favorable. En la costa, balnearios de la provincia de Buenos Aires, como San Clemente o Mar del Plata, son puntos de referencia para quienes buscan al pejerrey en el mar.
Técnicas y condiciones ideales
El éxito en la captura del pejerrey en esta etapa del año suele asociarse a factores climáticos estables y al uso de equipos sensibles. La pesca con líneas de flote, utilizando como carnada mojarras pequeñas o filetes de pejerrey, es una de las metodologías más efectivas. Los expertos recomiendan prestar atención a las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde, momentos en los que el pejerrey suele alimentarse con mayor intensidad.
Esta temporada de pique sostenido no solo representa una excelente oportunidad para los pescadores deportivos, sino que también dinamiza la actividad turística en localidades vinculadas a la pesca, generando un impacto positivo en las economías regionales durante el final del verano y el inicio del otoño.
