El Comando Unificado, integrado por la Agencia Federal de Emergencias, la Administración de Parques Nacionales y el gobierno de Chubut, oficializó el estado de control del incendio denominado ‘Puerto Café’. Este anuncio llega después de una extensa lucha contra las llamas que consumieron una vasta área de uno de los parques nacionales más emblemáticos del país.
Una temporada de fuego devastadora
El incendio se inserta en un contexto regional crítico, con cerca de 70.000 hectáreas afectadas por el fuego en la Patagonia durante el verano. El origen del siniestro se remonta al 9 de diciembre, cuando un rayo impactó en la zona intangible del brazo sur del lago Menéndez. Las condiciones climáticas extremas de enero, caracterizadas por altas temperaturas, vientos intensos y sequía, provocaron una propagación explosiva hacia los lagos Verde y Rivadavia.
La expansión y la contención
El 21 de enero, el fuego traspasó los límites del parque nacional, afectando más de 15.000 hectáreas en la zona de Villa Lago Rivadavia y los alrededores de Cholila. No fue hasta el 18 de febrero que las brigadas lograron declararlo ‘contenido’, deteniendo su avance frontal. El paso al estado ‘controlado’ implica que las barreras de contención están aseguradas y se descarta la posibilidad de que el fuego se reactive.
El camino hacia la extinción total
Según los protocolos técnicos, un incendio forestal atraviesa varias fases: activo, circunscripto, contenido, controlado y extinguido. La declaración de ‘controlado’ es un hito crucial, pero precede a la etapa final de ‘guardia de cenizas’. Durante esta fase, que puede extenderse por semanas, se realizan monitoreos constantes para detectar focos latentes hasta que el terreno se enfríe por completo.
Las autoridades informaron que mantendrán recorridas preventivas, vigilancia en el terreno y monitoreo mediante teledetección. Además, los medios aéreos de la Agencia Federal de Emergencias permanecerán desplegados en la zona para garantizar la seguridad.
Impacto y recuperación
Las intensas lluvias de principios de febrero permitieron la reapertura gradual de algunas áreas turísticas del parque, como el lago Futalaufquen y los ríos Arrayanes y Rivadavia. No obstante, el impacto económico en la actividad turística y productiva local ha sido severo. Desde el parque nacional se señaló que se está implementando un plan integral de apoyo para la reactivación de los pobladores y prestadores de servicios.
Mirando hacia el futuro
Expertos y científicos coinciden en la necesidad de avanzar en procesos de rehabilitación y restauración de los ecosistemas dañados. Asimismo, subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de prevención a largo plazo, dado que las temporadas de incendios en la Patagonia son cada vez más extensas y severas, un fenómeno asociado al cambio climático.
