La administración federal de Estados Unidos dispuso el envío de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a catorce aeropuertos del país. Esta decisión, activa desde el 23 de marzo, busca paliar la falta de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), agencia afectada por el cierre parcial del gobierno. Sin embargo, la presencia de estos oficiales ha abierto un debate sobre el alcance de sus funciones en un espacio de tránsito interno.
Atribuciones vigentes en un espacio público
Un aeropuerto funciona como un espacio público donde los agentes federales, incluidos los del ICE, conservan sus atribuciones. Esto significa que pueden acercarse a individuos, realizar preguntas y solicitar identificación si existe una justificación para la intervención. No se trata de una zona exenta de controles migratorios. «Realizamos controles de inmigración en los aeropuertos constantemente», afirmó Tom Homan, asesor de la Casa Blanca en materia fronteriza, en declaraciones a CNN.
La controversia política
La medida no ha estado exenta de críticas. El senador demócrata Chuck Schumer cuestionó que patrullar aeropuertos esté dentro de las funciones para las que el ICE fue entrenado. En un comunicado, advirtió que la mera presencia de estos agentes podría exacerbar las tensiones en terminales ya congestionadas. «El pueblo estadounidense quiere que el ICE cambie sus formas violentas», agregó el legislador, refiriéndose a incidentes anteriores.
Derechos y recomendaciones para viajeros
Frente a un posible abordaje por parte de un agente del ICE, la recomendación principal es mantener la calma y no ofrecer resistencia física. Los viajeros, tanto ciudadanos como no ciudadanos, continúan protegidos por garantías constitucionales, como la protección contra registros e incautaciones irrazonables. Una detención prolongada o un interrogatorio invasivo no debería producirse sin una sospecha razonable o causa probable.
Si bien residentes permanentes y ciertos titulares de visa tienen la obligación de responder preguntas sobre su estatus migratorio al ingresar al país, conservan derechos de debido proceso. La presencia del ICE en una terminal no otorga autoridad sin restricciones.
Origen operativo y funciones asignadas
El despliegue surge de la crisis operativa en la TSA, derivada de la falta de fondos federales, que provocó ausencias masivas de empleados, largas filas y demoras. Los agentes del ICE fueron asignados a tareas secundarias como control de salidas, asistencia en la circulación de pasajeros y apoyo logístico, funciones que no requieren operar equipos de seguridad complejos.
«Se trata de ayudar a la TSA a cumplir su misión y de que los estadounidenses puedan pasar por ese aeropuerto lo más rápido posible, respetando todas las normas», explicó Homan. No obstante, la polémica persiste porque, independientemente de estas tareas de apoyo, los agentes mantienen sus facultades como oficiales de inmigración, incluyendo la verificación de identidad y la detención.
