El Gobierno nacional enfrenta un aumento de la morosidad bancaria y define sus primeras alianzas políticas con vistas a las elecciones de 2027. En paralelo, funcionarios y gobernadores del norte buscan renegociar acuerdos en el Congreso.
El presidente Javier Milei continúa con su agenda de reformas mientras el sistema financiero registra un incremento en los índices de morosidad. Según informaron fuentes del sector, los bancos que cotizan en Bolsa reportan que cerca de un tercio de la mora se origina en normativas regulatorias locales, como la Comunicación “A” 7443, que obliga a las entidades a replicar la peor calificación crediticia de sus clientes en todo el sistema, generando un “efecto arrastre” que complica la oferta de crédito.
En el ámbito político, los gobernadores del norte (Misiones, Salta, Tucumán y Catamarca) coordinan un entendimiento para negociar “ley por ley” con la Casa Rosada, buscando beneficios concretos para sus provincias. Un referente misionero en Diputados declaró: “Vamos a discutir políticas públicas. Ya no se negociará por ATN”. La intención no es conformar un bloque opositor, sino coordinar posiciones y elevar el valor de sus votos.
En el Consejo de las Américas, el ministro de Desregulación y Reforma del Estado, Federico Sturzenegger, se definió como un “plomero” de las reformas y pronosticó la reelección de Milei en 2027. Sturzenegger lamentó los retoques en la ley de propiedad privada y destacó un “final feliz” en su contrapunto con el titular de la CAC, Natalio Grinman.
Por su parte, el viceministro de Economía, José Luis Daza, reemplazó al ministro Luis Caputo, quien se ausentó por un cuadro de salud. Daza afirmó: “La Argentina ya cambió. El cambio es, creo yo, permanente”.
Además, se registraron otros hechos: Francisco Adorni, hermano del exjefe de Gabinete, reconoció un error en su declaración jurada por un cero de más, y el Gobierno cedió en el Senado respecto a las sociedades automatizadas sin participación humana.
