Jerónimo “Momo” Weich, hijo del actor Julián Weich, construyó junto a su pareja una vivienda de bioconstrucción en Los Hornillos, Córdoba. La casa, de 56 metros cuadrados, fue edificada con materiales naturales y técnicas de eficiencia energética.
Jerónimo “Momo” Weich, hijo de Julián Weich y Valeria Wainer, reside actualmente en Los Hornillos, Córdoba, junto a su pareja Ailuz Celeste. Allí construyeron una vivienda de 56 metros cuadrados basada en principios de bioconstrucción, que prioriza el uso de materiales naturales como madera, barro y piedras, así como materiales reutilizables.
En una entrevista con LA NACION en julio de 2025, Weich explicó: “El paradigma que habito no es la sustentabilidad, sino la regeneración, que es un paso más porque ya no alcanza con solamente ser sustentable. Necesitamos colaborar con la naturaleza para agilizar los procesos y eso es a lo que me dedico hoy en día”.
La construcción de la casa demandó tres años y medio. Según detalló Weich en un video para el canal de YouTube Living in Paz, se utilizó la técnica constructiva quincha, con paredes rellenas de paja aliviada de 30 centímetros de espesor y aislación en paredes y techo. La vivienda está orientada al norte para aprovechar la luz solar en invierno.
Entre las características de la casa se incluyen pisos de ladrillos calcáreos, ventanales de doble vidrio, una barra de cocina de barro y una puerta pequeña para sus gatos. Para el aislamiento térmico del piso, reciclaron botellas de vidrio colocadas bajo el contrapiso para generar una cámara de aire. También instalaron una estufa de doble combustión que quema los gases internos para optimizar el uso de la leña.
La vivienda cuenta con una habitación utilizada como biblioteca, un baño seco con bidé, y un segundo piso con ventanal con vista a las montañas. En el techo, cubierto de vegetación, se instalaron paneles solares y un termotanque solar. Ailuz Celeste expresó sentirse “supercómoda” con el sistema de baño seco.
En el exterior, se utilizó un sistema estructural denominado “pata de elefante” de piedra y cemento para repeler el agua de lluvia. Weich indicó que debieron realizar arreglos en las paredes exteriores debido a filtraciones.
El terreno cuenta con árboles frutales como manzano, durazno y membrillo, además de plantas como menta, girasoles, aloe y tomillo. Weich reflexionó: “Conectarse con la naturaleza y transicionar de adentro hacia afuera para poder plasmar un proyecto de vida en el campo donde no repitamos patrones de la ciudad”.
Además, a principios de año, Weich mostró otra casa de bioconstrucción en alquiler temporal en Traslasierra, llamada “Casa Pavoreal”. Esta vivienda de 80 metros cuadrados fue construida con ladrillos de adobe y cuenta con energía y termotanque solar. Incluye una biopiscina que recolecta agua de lluvia y utiliza plantas como filtro natural, además de peces que controlan mosquitos y larvas.
