La estructura de madera más grande del mundo, construida para la Expo 2025 de Osaka, será desmantelada en su mayor parte. El arquitecto Sou Fujimoto expresó su desacuerdo con la decisión de las autoridades.
En la isla artificial de Yumeshima, en Osaka, Japón, se encuentra el Gran Anillo, una estructura de madera que obtuvo el Récord Mundial Guinness como la construcción de madera más grande del mundo. La infraestructura, diseñada por el arquitecto Sou Fujimoto, funcionó como eje principal de la Expo 2025, que se celebró entre abril y octubre de 2025.
El Gran Anillo tiene una circunferencia de casi dos kilómetros y una superficie de más de 61.000 metros cuadrados. Su diámetro exterior es de 675 metros y su ancho de 30 metros. La construcción requirió una inversión estimada de 34.400 millones de yenes (aproximadamente 230 millones de dólares).
La estructura fue diseñada para conectar los pabellones de la exposición y proteger a los visitantes de las condiciones climáticas, como viento, lluvia y radiación solar. En su construcción se utilizaron 27.000 metros cúbicos de madera, de los cuales el 70% proviene de especies locales como cedro japonés y ciprés hinoki, y el 30% restante es pino silvestre importado.
El sistema constructivo empleado incluye la técnica tradicional japonesa nuki, que consiste en ensamblar vigas horizontales con postes verticales sin tornillos visibles, con refuerzos metálicos para garantizar la estabilidad sísmica.
Tras el cierre de la Expo, las autoridades comenzaron el desmantelamiento de la estructura. Según declaraciones de Sou Fujimoto al medio Dezeen, la decisión oficial es conservar solo el 10% de la estructura, aproximadamente 200 metros. El destino del 90% restante no ha sido definido, aunque existe la posibilidad de que la madera sea incinerada como combustible.
Fujimoto expresó su desacuerdo con esta opción: “Quemar la madera del Gran Anillo es lo peor que se puede hacer”. Funcionarios locales sugirieron que parte del material podría donarse para la reconstrucción de viviendas públicas tras los sismos de 2024. El arquitecto había propuesto que la estructura permaneciera como un legado cultural, similar a la Torre Eiffel, con mantenimiento adecuado.
