El presidente de River, Stéfano Di Carlo, admitió que la decisión de apartar a un grupo de jugadores fue un error en las formas, aunque defendió el fondo de la medida por motivos futbolísticos y económicos.
La decisión dirigencial que marcó el inicio de la temporada en River Plate sigue generando repercusiones. En su reciente conferencia de prensa, el presidente Stéfano Di Carlo se refirió al conflicto con los jugadores apartados y explicó los motivos de la medida.
Di Carlo sostuvo que la determinación respondió a una necesidad futbolística vinculada a la llegada de nuevos refuerzos: «Para poder incorporar, tenés que sacar, y el costo de plantilla y las incorporaciones se afrontan con los recursos que liberás del otro lado». Además, indicó que se trató de un grupo numeroso de profesionales que no iban a tener rodaje en el primer equipo bajo la conducción técnica, lo que llevó a la dirigencia a tomar una postura drástica.
Autocrítica y reconocimiento del error en las formas
Pese a defender el fondo de la decisión, Di Carlo reconoció fallas en la manera en que se manejó la situación con los futbolistas afectados: «No tengo dudas, reflexionando y viendo tiempo después lo que ha ocurrido, que fue un error en cuanto a las maneras, a la decisión del lugar donde se decidió separar a los jugadores».
En esa línea, reveló que la institución intentó enmendar el escenario a los pocos días: «Poco tiempo después les sugerimos si querían utilizar el predio de Ezeiza a contraturno, pero prefirieron dejar todo como estaba para no generar sobresaltos».
El mapa de los futbolistas afectados y sus situaciones particulares
La medida afectó a varios jugadores, con diferentes situaciones:
- Casos pendientes y negociaciones: El defensor Germán Pezzella mantiene su caso pendiente de resolución, al igual que el lateral Fabricio Bustos, quien estuvo en tratativas para continuar su carrera en otros destinos del fútbol local.
- Mediocampistas y laterales apartados: Giuliano Galoppo, el volante paraguayo Matías Galarza Fonda, y los defensores Matías Viña (cuyo préstamo el club buscó interrumpir de forma anticipada) y el ecuatoriano Kendry Páez (cuestionado en su cesión desde el Chelsea) integraron el grupo marginado.
- Reubicados y salidas concretas: Kevin Castaño fue cedido a Atlético Mineiro, Ian Subiabre a Tigre y Santiago Lencina al Burgos de España, entre otras salidas.
