El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ratificó la condena de dos años de prisión para un varón de 52 años por intentar captar a un menor de 15 años para mantener relaciones sexuales en León.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) confirmó la condena de dos años de prisión para un varón que intentó captar a un menor para mantener relaciones sexuales en León. La resolución reafirma la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de León en abril de 2026, que consideró al acusado responsable de un delito de corrupción de menores, con la agravante de reincidencia y la atenuante analógica de anomalía psíquica.
Además de la pena de prisión, la condena incluye la prohibición de aproximarse a la víctima, su domicilio y lugar de trabajo o estudios a una distancia no inferior a 100 metros, y de comunicarse con él por cualquier medio durante cinco años. También se le impuso la inhabilitación especial para el ejercicio de derechos de patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento durante cuatro años, y la inhabilitación especial para cualquier profesión u oficio que implique contacto regular con menores de edad durante nueve años.
El condenado deberá cumplir una medida de seguridad de libertad vigilada durante cinco años, posterior a la pena privativa de libertad, y deberá indemnizar a la víctima, a través de sus representantes legales, con 1.000 euros en concepto de responsabilidad civil, además de asumir las costas procesales.
Contra esta resolución se interpuso un recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del TSJCyL, que fue desestimado íntegramente. No obstante, cabe recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo.
Antecedentes y hechos probados
Según la sentencia, el 9 de octubre de 2023, alrededor de las 15:45 horas, el acusado, de 52 años y con antecedentes penales por un delito de abuso sexual a un menor de 16 años, coincidió en un autobús con la víctima, un menor de 15 años, con quien entabló conversación. Durante el viaje, el condenado preguntó al menor por su edad y orientación sexual. Al finalizar el trayecto, el acusado solicitó el número de teléfono del menor, quien accedió al sentirse «un poco agobiado» por la actitud del varón.
El acusado acompañó al menor hasta la academia a la que asistía y, durante el trayecto, le propuso prácticas sexuales (felación) y le transmitió expresiones de tipo sexual. También le preguntó si quería ir con él a un hostal, a lo que el menor se negó en reiteradas ocasiones. Finalmente, el menor logró separarse y despedirse del acusado. Al llegar a la academia, relató lo ocurrido a su profesor, quien contactó a la madre del menor.
Consecuencias para el menor
Tras los hechos, el menor experimentó sentimientos de inseguridad y miedo a salir solo a la calle, por temor a encontrarse nuevamente con el acusado.
Condiciones del condenado
El condenado está diagnosticado con esquizofrenia residual, con seguimiento en la unidad de salud mental desde 1989, y presenta clínica negativa en la actualidad. En la fecha de los hechos, no se registró una reagudización de la sintomatología de la enfermedad. Como consecuencia de la patología, el acusado sufre una disminución ligera de sus facultades intelectivas y volitivas.
