Catalina Peña, de 85 años, declaró durante 40 minutos ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes. Confirmó que conocía a una de las imputadas y sostuvo que su hija Laudelina no convocó al resto de los asistentes al almuerzo del 13 de junio de 2024.
ROSARIO.- Catalina Peña, abuela de Loan, de 85 años, declaró este jueves ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes, integrado por los jueces Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco. La mujer se trasladó desde el paraje El Algarrobal, en las afueras de 9 de Julio, hasta el destacamento de Gendarmería en la capital correntina, donde se lleva adelante el juicio contra los acusados de la desaparición del menor.
Durante unos 40 minutos, con tono bajo y pausado, Catalina confirmó que conocía a María Victoria Caillava, una de las imputadas, con quien mantenía una relación laboral: “Ella era mi conexión con productores para el campo”. Al reconstruir el almuerzo del 13 de junio de 2024, recordó que Caillava le comentó que “se había perdido una criatura”, sin precisar de quién se trataba, y que luego se retiró para acompañar a su pareja, Carlos Pérez, a ver un partido de fútbol, para regresar más tarde.
Uno de los tramos relevantes de su declaración fue quién convocó a los asistentes. Catalina sostuvo que solo llamó a su hija Laudelina Peña para que la ayudara con la comida, y que fue Antonio Benítez, pareja de Laudelina, quien invitó al resto: Daniel Ramírez, Mónica Millapi, Carlos Pérez y María Victoria Caillava.
Por su avanzada edad y problemas auditivos, la abuela fue asistida por una persona de la Secretaría del tribunal, que repitió en voz alta las preguntas de la fiscalía, los jueces y las defensas.
Luego declaró Camila Ayelén Núñez, pareja de Diego “Huevo” Peña, primo de Loan. Dijo que veía al chico “con poca frecuencia” y que Catalina la invitó días antes al almuerzo. Reconstruyó el momento en que Benítez fue a buscar naranjas y Daniel “Fierrito” Ramírez se encaminó al naranjal, seguido por Laudelina y Mónica Millapi. Afirmó que no escuchó a ningún adulto llamar a los chicos, y que fue uno de los niños quien dijo “Se va mi papá”, lo que motivó que todos salieran detrás de él. Confirmó que tomó una fotografía en la tranquera, antes de llegar al naranjal, y que regresó a la casa de Catalina sin llegar al naranjal.
La declaración se interrumpió cuando la defensa cuestionó una respuesta por considerar que difería de un testimonio anterior. Se revisó el acta y se solicitó la exhibición del registro audiovisual. La testigo se quebró en llanto y el tribunal dispuso un cuarto intermedio.
Durante la audiencia, Antonio Benítez, imputado principal, sufrió una descompensación. Se le detectó una presión arterial de 18 de máxima y fue medicado, lo que derivó en un cuarto intermedio de diez minutos.
La jornada cerró con la declaración de Macarena Peña, hija de Laudelina y Benítez, quien tomó la última fotografía conocida de Loan con vida. Explicó que sacó la imagen porque Loan golpeaba los cubiertos antes de comer, un detalle no registrado hasta ahora. También declararon Ceferina Noguera y Alberto Sebastián Noguera, tíos maternos del menor.
El martes declararon los padres de Loan, José Peña y María Noguera, y su hermano Mariano. Noguera exigió de pie a Laudelina que dijera “qué hicieron” con su hijo y luego sufrió una descompensación. José Peña apuntó contra su hermana y mencionó a Benítez y al excomisario Walter Maciel. El miércoles declararon los otros cinco hermanos de Loan.
En el juicio son juzgadas 17 personas: siete por presunta sustracción y ocultamiento del niño (Laudelina Peña, Antonio Benítez, Walter Maciel, María Victoria Caillava, Carlos Pérez, Mónica Millapi y Daniel Ramírez) y diez por supuestas maniobras para entorpecer la investigación.
El Tribunal Oral Federal definió un esquema de alternancia: la primera semana con audiencias martes, miércoles y jueves; desde la segunda semana, dos audiencias semanales (miércoles y jueves). La próxima audiencia está fijada para el miércoles 8 de julio, aunque el cronograma puede modificarse.
Este miércoles, la defensa oficial de Benítez y Laudelina solicitó que ambos pudieran reencontrarse con sus hijos menores, a quienes no ven desde hace más de dos años. El tribunal hizo lugar al pedido en principio, pero lo reprogramó para la semana próxima, por coordinación con el Servicio Penitenciario y Gendarmería Nacional.
