La banda que marcó la música bailable de la década regresa con un recital el 26 de junio en el marco del Dimensión 90’s Festival. Sus integrantes repasan su trayectoria y explican cómo se mantuvieron vinculadas al arte.
Hace 30 años, Seducidas y abandonadas se convirtió en un fenómeno de la música pop argentina. El grupo, integrado por Natalia Lanza Castelli, Magdalena “Madda” Bergeret y Andrea Surdo, volverá a presentarse el 26 de junio en el Complejo C Art Media (Av. Corrientes 6271) como parte del Dimensión 90’s Festival.
En una entrevista, las artistas explicaron que la cuarta integrante original, Mariel Ordóñez, reside en Nueva York y que no hubo conflictos en la separación. “Cuando viene la vemos e incluso hemos tocado juntas”, afirmó Lanza Castelli.
Tras el éxito inicial, cada una continuó su carrera artística. Surdo trabajó como bailarina, actriz y cantante en comedias musicales y en la escuela de danza de Reina Reech. Bergeret se mudó a España, donde compuso canciones y luego regresó a Argentina para dirigir la editorial Peer Music. Lanza Castelli se desempeñó como corista de artistas como Manuel Wirtz, La Sole y La Beriso, y grabó jingles publicitarios para marcas como Telekino, Safirus y La Serenísima.
El nombre del grupo surgió de la película italiana “Seducida y abandonada”. Originalmente querían llamarse No Somos Santas, pero descartaron la idea por similitud con la banda All Saints. “Cuando hicimos el segundo disco, la discográfica nos sugirió sacar lo de ‘Abandonadas’, pero nos plantamos”, recordó Surdo.
Su primer hit, “Nada te daré”, fue compuesto por el exnovio de Bergeret y Gustavo Machito. Firmaron contrato con el productor Pelo Aprile tras una audición en el living de la casa de Bergeret. Surdo recordó la emoción de escuchar el tema por primera vez en la radio mientras las maquillaban.
Entre las anécdotas más recordadas, mencionaron un show en Tucumán donde la convocatoria superó las expectativas. “Era como la 9 de Julio llena de gente. Un tipo me arrancó la peluca. Nos zarandeaban. Nos tuvieron que sacar por atrás en una combi”, relató Surdo. También recordaron un episodio en un boliche donde un espectador le agarró la pierna a Bergeret durante la actuación.
Las integrantes afirmaron sentirse orgullosas de sus hits y no renegar de ellos. “Entiendo que hay artistas a los que les cansa hacerlo, pero la verdad es que te hizo famoso el hit. ¿Cómo no lo vas a cantar?”, sostuvo Bergeret.
El tema “El chico del otro lado de la barra” es una versión de un grupo español llamado Pabellón Psiquiátrico, de un artista conocido como Patuchas. “Mucha gente no sabe que es un cover porque le pusimos nuestra impronta”, explicó Bergeret.
