El abogado de 47 años, fundador del movimiento Defensores de la Patria, pasó de ser figura mediática a candidato presidencial más votado en la primera vuelta del 31 de mayo de 2026. Enfrentará a Iván Cepeda en el balotaje por la sucesión de Gustavo Petro.
Abelardo de la Espriella, abogado de 47 años y fundador del movimiento político Defensores de la Patria, pasó en pocos meses de figura mediática controvertida a candidato presidencial más votado en la primera vuelta del 31 de mayo de 2026 en Colombia. Ese resultado lo dejó en el segundo balotaje frente a Iván Cepeda y convirtió su promesa de imponer autoridad en el eje de la disputa por la sucesión del presidente Gustavo Petro.
El abogado graduado de la Universidad Sergio Arboleda y fundador del bufete De La Espriella Lawyers ganó notoriedad pública por haber representado a políticos, artistas y militares en casos de difamación, extorsión y procesos penales. Su trayectoria incluyó la defensa de figuras como Álex Saab, señalado testaferro de Nicolás Maduro, y David Murcia Guzmán, condenado por crear DMG, un esquema de captación de dinero. También representó a víctimas de violencia de género en causas que impulsaron leyes en Colombia.
Su ascenso se consolidó después de que las encuestas lo ubicaran de manera sostenida en el segundo lugar detrás de Cepeda. Ese crecimiento comenzó a finales de 2025 con el lanzamiento de su aspiración presidencial y lo convirtió en el principal referente del voto antipetrista, pese a no provenir de un partido tradicional.
De la Espriella se presenta como el rostro de una derecha radical en renovación, con una campaña apoyada en la polarización y una identidad de outsider. Su discurso está dirigido al electorado conservador y a votantes críticos del Gobierno actual. En múltiples ocasiones expresó estar abierto a sumar apoyos de todos los sectores políticos, excepto del petrismo. Según explicó, su decisión de entrar en política surgió por “la alerta que significó el fraude electoral en Venezuela el 29 de julio de 2024” y por el riesgo de que se consolide “un gobierno que amenace nuestras libertades fundamentales o intente perpetuarse en el poder”.
El también empresario expresó su simpatía por dirigentes de derecha de la región, incluido Donald Trump, y elogia el sistema carcelario del presidente salvadoreño Nayib Bukele. En un eventual gobierno, dijo, impulsaría megacárceles de alta seguridad. Su discurso busca recoger parte del legado del líder del Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez, y propone una política de mano dura contra el crimen y la corrupción.
En seguridad, su eje central de campaña, plantea reactivar las fumigaciones aéreas contra cultivos ilícitos, usar el poder aéreo y las fuerzas armadas contra grupos criminales, renovar alianzas militares con Estados Unidos e Israel, prohibir la importación de insumos para producir fentanilo y crear un bloque de búsqueda especializado para capturar jefes de bandas de extorsión. Propone la pena de muerte para asesinos de niños, se manifiesta contra el aborto y se define como defensor de la “familia tradicional”.
En economía, propone reducir la carga impositiva general, eliminar el impuesto del 4X1000 y achicar el tamaño del Estado para “sanear” las finanzas públicas. A diferencia de Petro e Iván Cepeda, sostiene que firmará nuevos contratos de explotación petrolera. También dijo que se opone a mantener relaciones diplomáticas con el Gobierno de Venezuela encabezado por Delcy Rodríguez hasta que haya elecciones democráticas.
José Manuel Restrepo, economista y exministro de Comercio y de Hacienda durante el gobierno de Iván Duque, es la fórmula vicepresidencial de De la Espriella. Restrepo cursó estudios de posgrado en el Reino Unido y fue rector del CESA, la Universidad del Rosario y la Universidad EIA. Según explicó, aceptó acompañar a De la Espriella con el objetivo de construir consensos y aportar experiencia en un escenario político polarizado.
