Un embarque de corteza de tepezcohuite fue asegurado por la Secretaría de Marina y la Agencia Nacional de Aduanas de México. La carga, dirigida a Países Bajos, pesaba 1.873,5 kilogramos y estaba distribuida en 59 cajas. El decomiso se realizó por el volumen de la mercancía y su destino internacional, como parte de tareas de inteligencia y control aduanero.
La Secretaría de Marina y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) aseguraron un cargamento de corteza de tepezcohuite que sería enviado por vía aérea al Reino de los Países Bajos. La carga fue declarada como “raíz de tepezcohuite en trozos” y sumó 1.873,5 kilogramos, distribuidos en 59 cajas de cartón colocadas en cuatro pallets, con origen en México y salida prevista hacia Europa.
Según la información oficial de la dependencia, la revisión se activó por el volumen de la mercancía, sus características y su destino internacional. La acción formó parte de trabajos de inteligencia, análisis de riesgo e inspección estratégica en puntos de entrada y salida del país. La intervención buscó impedir que una carga vegetal abandonara el país sin concluir las verificaciones correspondientes. También se planteó como una medida frente a posibles usos en actividades que representaran riesgos para la seguridad nacional, la legalidad y el comercio exterior legítimo.
La Marina señaló que, aunque el tepezcohuite es una especie vegetal usada legalmente en distintos sectores productivos, ciertos cargamentos requieren supervisión rigurosa. En determinados contextos, este tipo de mercancía podría ser objeto de aprovechamiento indebido para procesos clandestinos de transformación química o para esquemas de simulación comercial. También expuso que el manejo irregular de estos productos podría implicar riesgos para la salud pública cuando pasan por procesos no regulados o cuando se usan fuera de los controles sanitarios establecidos.
El tepezcohuite (Mimosa tenuiflora) es una planta originaria de México con propiedades antibióticas y cicatrizantes confirmadas experimentalmente, según la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana de la UNAM. Su uso se relaciona con afecciones y quemaduras de la piel, además de prevención de acné, brotes y exfoliación suave. También se indica para resolver problemas cutáneos: para aliviar granos y heridas, se hierve la cáscara o corteza, se deja enfriar hasta que quede tibia y con esa preparación se lava la parte afectada tres o cuatro veces al día hasta que cicatrice. En quemaduras, se describe hervir la cáscara hasta que quede la cuarta parte de agua y aplicarla una vez al día, o asar un pedazo de cáscara, molerlo con agua y colocarlo sobre el área lesionada.
En el apartado de química, la UNAM enumera varios compuestos hallados en la corteza del tronco: triterpenos saponínicos mimonósidos A, B y C; esteroles glucósidos de campesterol y estigmasterol, así como daucosterol; y alcaloides del indol como 5-hidroxi-triptamina y N-N-dimetil-triptamina. Los extractos hexánico, de acetato de etilo, butanólico, etanólico, metanólico, metanólico-acuoso y acuoso mostraron actividad contra Escherichia coli y Staphylococcus aureus, con excepciones en algunos extractos. Otros estimularon músculo liso cuando fueron probados en tejido de íleon, estómago y útero de rata y cuyo. Los extractos polares también ejercieron actividad antibiótica contra bacterias y microorganismos como Bacillus cereus, B. subtilis, Candida albicans, Citrobacter freundi, Klebsiella oxytoca, Proteus mirabilis, Salmonella typhi, Staphylococcus epidermis y Yersinia enterocolitica.
El tepezcohuite ganó notoriedad pública por su uso en productos cosméticos. La actriz Salma Hayek incluyó el ingrediente en su línea de belleza y cuidado capilar, que incluye shampoo, acondicionador, crema de manos, mascarilla para el cabello, suero, exfoliante y crema facial. En una entrevista, Hayek declaró: “En México se usa para ayudar a desvanecer cicatrices y particularmente, se emplea en personas que son víctimas de quemaduras -de un grado bajo, claro está-. Se sabe que no hay ninguna marca que lo esté empleando en sus productos, a excepción de nosotros. Recuerdo que cuando la llevé a los laboratorios, muchos nos preguntaron: ¡¿por qué nadie está utilizando esto?!”.
