El joven emprendedor argentino construyó una agencia de marketing registrada en Miami y visitó más de 30 países, apoyado en las redes sociales y el networking.
Buenos Aires, 5 de junio (NA) – Los influencers pasaron de compartir contenidos desde sus casas a convertirse en figuras capaces de marcar tendencias, impulsar ventas y generar comunidades de millones de seguidores. Esa dinámica se expandió fuera de las redes, según constató la Agencia Noticias Argentinas.
A los 23 años, Juan Bautista Roig, oriundo de La Plata, dirige una empresa internacional mientras recorre el mundo, trabaja de manera remota y conecta con emprendedores de distintos países. Con más de 30 países visitados y más de medio millón de seguidores entre todas sus plataformas, Roig se convirtió en uno de los jóvenes emprendedores argentinos que apostó por internet, las relaciones humanas y la construcción de marca personal como herramientas para crear oportunidades sin fronteras.
Su historia comenzó antes de las redes sociales. Desde adolescente realizaba pequeños negocios comprando y vendiendo productos, desde ropa traída de Estados Unidos hasta pulseras y artículos coleccionables. El cambio ocurrió cuando descubrió el potencial del mundo digital. «Entendí que las redes sociales no tenían techo. Podía generar impacto desde cualquier lugar del mundo, trabajar con personas de distintos países y construir una vida alineada con mis valores», declaró en una entrevista con el periodista Juan Etchegoyen.
Construyó una agencia de marketing registrada en Miami, Florida (Cancunjbr LLC), que durante su primer año trabajó con más de 200 clientes y actualmente colabora con más de 50 marcas de manera simultánea. La agencia ofrece servicios de marketing digital, publicidad en Meta, posicionamiento de marcas, estrategia de contenido y crecimiento comercial para empresas que buscan expandir su alcance en distintos mercados.
«Quería conectar con personas de todo el mundo, aprender de sus idiomas, de sus costumbres, de sus formas de hacer negocios. Hoy gran parte de mi vida y de mis oportunidades nacen de esas relaciones», afirmó. Durante sus viajes desarrolló conocimientos sobre estructuras empresariales, fiscalidad internacional, residencias, inversiones y desarrollo inmobiliario, aprendiendo de empresarios y profesionales en distintos países de Latinoamérica. «Muchas de las cosas más valiosas que aprendí no vinieron de una universidad, sino de las personas que fui conociendo en el camino», sostuvo.
Gracias al networking generado durante años, accedió a experiencias como participar de eventos exclusivos en Nueva York, ser invitado a celebraciones privadas junto a empresarios internacionales, viajar en primera clase y compartir espacios con personas que manejan negocios multimillonarios. «Todo eso me confirmó algo que repito siempre: tu red de contactos puede cambiar completamente el rumbo de tu vida», afirmó.
En uno de los momentos de mayor crecimiento económico de su carrera, sufrió un robo en el que perdió dinero, joyas, dispositivos y gran parte de sus fondos digitales. «Aprendí que lo importante no es lo que tenés, sino quién sos cuando te toca reconstruirte. Ahí es donde aparecen los valores», declaró.
Actualmente, además de dirigir su agencia, lidera una comunidad de más de 400 emprendedores de distintos países que comparten conocimientos sobre negocios digitales, marca personal, comercio, desarrollo personal, networking, fiscalidad y crecimiento profesional.
