La Asociación de Empresas de Energías Renovables (Appa Renovables) emitió un comunicado en el que critica la decisión del Gobierno de restablecer el IVA de la electricidad al 21%, mientras los combustibles fósiles mantienen el tipo reducido hasta el 30 de junio.
Madrid, 1 jun (EFE).- La asociación de empresas de energías renovables, Appa Renovables, criticó en un comunicado enviado este lunes que la electricidad vuelva a estar gravada con un IVA del 21%, mientras que los combustibles derivados del petróleo mantendrán el tipo reducido hasta el 30 de junio.
La Asociación consideró que esta decisión envía una señal contradictoria al mercado, ya que, según su postura, se penaliza fiscalmente a la energía que está conteniendo los precios y se mantiene la rebaja a aquellos productos fósiles que más se han encarecido.
El IVA de la luz y el gas volvió este lunes al tipo general del 21%, tras varias semanas al tipo reducido del 10%, al desactivarse la rebaja implementada como parte del paquete de medidas para paliar las consecuencias del conflicto en Oriente Medio.
El paquete anticrisis aprobado el pasado 20 de marzo incluía una serie de medidas que, en principio, iban a estar en vigor hasta el 30 de junio, pero preveía la desactivación temprana de algunas de ellas si los precios de los suministros se contenían en el mes de abril, como sucedió para la electricidad y el gas.
Appa consideró que la vuelta al tipo general del 21% para la luz se produce, precisamente, porque la electricidad ha moderado su evolución de precios gracias, en buena medida, al peso creciente de las energías renovables en el sistema eléctrico español.
«No es coherente pedir a ciudadanos, empresas e industrias que electrifiquen sus consumos y, al mismo tiempo, gravar más la electricidad que la gasolina o el gasóleo. Si el regulador quiere electrificación, la fiscalidad debe acompañar», afirmó José María González Moya, director general de Appa Renovables.
Por otra parte, la asociación consideró que la electricidad sigue soportando una carga fiscal excesiva y poco alineada con los objetivos del país. Así, urgió a que el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE) del 7% desaparezca definitivamente y no se mantenga como una figura estructural.
A ello, añadió, se suma el Impuesto Especial sobre la Electricidad, cánones, tasas y distintas cargas que encarecen directa o indirectamente la generación y el consumo eléctrico.
De esta manera, desde Appa consideraron que esta fiscalidad heredada responde a un sistema energético del pasado, no a uno basado en renovables y que debe impulsar almacenamiento, autoconsumo, bomba de calor, movilidad eléctrica y electrificación industrial.
