La Federación de Fútbol de Irán ratificó su participación en el Mundial 2026, aunque exigió condiciones clave a Estados Unidos, Canadá y México, en medio de tensiones diplomáticas por el conflicto en Oriente Medio.
A poco más de un mes del inicio del Mundial 2026, la Federación de Fútbol de Irán confirmó este sábado su participación en el torneo. Sin embargo, las autoridades deportivas de Teherán condicionaron su presencia a que los países organizadores acepten una serie de exigencias, en un contexto marcado por el conflicto bélico en Oriente Medio.
“Definitivamente participaremos en el Mundial 2026, pero los anfitriones deben tener en cuenta nuestras preocupaciones. Participaremos en el torneo, pero sin ningún retroceso respecto a nuestras creencias, cultura y convicciones”, señaló la federación iraní en un comunicado oficial.
Las tensiones entre Irán y los organizadores no son nuevas. El mes pasado, Canadá denegó el ingreso al presidente de la Federación Iraní, Mehdi Taj, antes del Congreso de la FIFA, debido a sus presuntos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), catalogado como grupo terrorista por el gobierno canadiense en 2024.
Ante esta situación, Taj detalló en la televisión estatal las principales demandas de Teherán: garantía absoluta de visados para todo el plantel, cuerpo técnico y dirigentes; respeto a los símbolos patrios, sin restricciones a su bandera e himno; y seguridad, con corredores seguros y blindaje en aeropuertos, hoteles y traslados.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ratificó que los futbolistas serán bienvenidos, aunque advirtió que Washington podría denegar la entrada a miembros del cuerpo de auxiliares o dirigentes con vínculos comprobados con el CGRI. Taj respondió: “Todos los jugadores y el cuerpo técnico, especialmente aquellos que han cumplido su servicio militar en el CGRI, como Mehdi Taremi y Ehsan Hajsafi, deben recibir visados sin ningún problema”.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, llevó tranquilidad al asegurar que Irán disputará sus partidos en suelo estadounidense, tal como estaba previsto en el sorteo. “Ninguna potencia externa puede privar a Irán de su participación en una copa para la que se ha clasificado con mérito”, reivindicaron desde la federación asiática.
