El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis) pausó temporalmente ciertas resoluciones sobre solicitudes migratorias mientras aplica nuevas verificaciones de seguridad. La medida afecta trámites como residencia permanente, permisos de trabajo, renovaciones de DACA y TPS, generando incertidumbre entre los beneficiarios.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis) decidió pausar temporalmente ciertas decisiones sobre solicitudes migratorias mientras implementa nuevas verificaciones de seguridad. Según informó CNN, la pausa alcanza trámites como permisos de trabajo, residencia permanente (green card), renovaciones de DACA y TPS.
La medida fue respaldada por un memorando interno y forma parte de una estrategia de mayor control impulsada por el gobierno de Donald Trump. El director del Uscis, Joseph Edlow, defendió estas restricciones bajo el argumento de combatir el fraude. El vocero de la agencia, Zach Kahler, explicó que se implementaron “nuevas verificaciones de seguridad para fortalecer la evaluación y el filtrado de los solicitantes mediante un acceso ampliado a bases de datos federales de antecedentes penales”.
Kahler aseguró que el procesamiento de casos no se detuvo por completo, sino que continúa mientras se aplican los requisitos reforzados. Cualquier demora debería ser corta y “resolverse en breve”. La interrupción no implica una cancelación de solicitudes, pero sí una demora en la emisión de decisiones finales.
Los principales trámites alcanzados por esta pausa son: green cards, permisos de trabajo (EAD), renovaciones de DACA y TPS. Esto significa que personas que dependen de una renovación rápida para trabajar legalmente o mantener protección frente a la deportación podrían enfrentar incertidumbre mientras el Uscis revisa los expedientes.
La medida genera especial preocupación entre quienes están bajo DACA y TPS, dos mecanismos que otorgan alivio migratorio temporal y acceso a permisos de trabajo. Cuando una aprobación se retrasa, el beneficiario puede quedar temporalmente sin autorización de empleo o enfrentar obstáculos para renovar licencias o mantener un trabajo formal.
La pausa recuerda lo ocurrido a finales de noviembre de 2025, cuando el Uscis suspendió decisiones sobre solicitudes de asilo tras un incidente con un ciudadano afgano. Ahora, el nuevo freno vuelve a encender alarmas porque el alcance es más amplio y toca procesos cotidianos para miles de familias inmigrantes.
