El Cardenal mostró su mejor versión del año, dominó de punta a punta y logró la mayor diferencia de la historia en el clásico de colegios. Fue por el Top 14 de la URBA.
Newman no bajó la intensidad y aceleró. Lo construyó, peleó y lo gozó. El equipo de Estancias del Pilar mostró su mejor versión del 2026, completó 80 minutos convincentes y goleó por 47-8 a Champagnat, con la mayor diferencia en el historial en el clásico de colegios. Luego de seis fechas del Top 14, quedó como uno de los escoltas del líder, Hindú, que además es su próximo rival.
El color de la gente, las banderas, el folklore y las cargadas tiñeron un clásico que sostiene su mística, a pesar de la discontinuidad: fue apenas el tercer enfrentamiento en los últimos 15 años, luego de los dos del 2024, cuando Champagnat estaba de regreso en el Top 12. El conjunto de Estancias del Pilar transcurrió años en los torneos de ascenso y procura afianzarse en la máxima categoría de URBA, ahora de 14 clubes.
La realidad de Newman es disímil; tras lograr el primer cetro de su historia, dio vuelta la página y se mantiene muy alto en la tabla. El Cardenal se da el gusto de rotar sin que se resienta la estructura: en el clásico debutaron como titulares Marcos Garibaldi, Bautista Bonasso y Franco Longinotti. “Tuvimos tres debuts de jugadores de la camada 2004 y está buenísimo que lo vivan entre ellos. Se vivió y se sintió una fiesta”, subrayó Joaquín De la Vega, capitán por la ausencia del lesionado Alejandro Urtubey.
Gran parte del éxito de Newman radica en su nutrido plantel. Teófilo Garay, capitán de la intermedia campeona en el 2025, fue una de las figuras del clásico por su aspereza y su actividad. “Se viene trabajando de una misma forma desde hace muchos años, se empezó a ver sus frutos hace un tiempo y ahora seguimos capitalizándola”, destacó De la Vega, ex integrante de Pumas 7s, que cumplió 100 partidos en la primera división de su club.
El tercera línea fue uno de los puntos altos de un equipo que no tuvo fisuras, y sí aplomo y paciencia para construir el resultado. En sus primeras dos incursiones en los 22 metros ajenos sumó con el pie de Gonzalo Gutiérrez Taboada. A los 20 minutos, una acción empezó a marcar el termómetro del partido: en el primer scrum, Newman arrolló a su rival y generó una infracción a cinco metros del in-goal, y Beltrán Salese anotó el primer try luego del empuje del maul. En 2026, el hooker es el reemplazante del histórico Marcelo Brandi, que se retiró tras la obtención del Nacional de Clubes, a fines del año pasado.
A partir de esa conquista, Newman tomó el control del partido. Tackleó con fiereza y fue ampliamente dominador en las formaciones fijas. “Estuvimos fuertes en las bases: el scrum, la defensa del line y la defensa general. Champagna propone mucho, mueve la pelota y busca vértigo. Tuvimos un par de distracciones por las que nos marcaron puntos, pero nos hicimos fuertes en defensa. Después, el ataque vino cuando dominamos el contacto y los frustramos en defensa”, explicó De la Vega, una pesadilla en los line-outs ejecutados por el adversario.
El local robó cuatro pelotas en la hilera y generó cuatro penales en el scrum, la formación que más está sufriendo Champagnat en su regreso a la máxima categoría. A partir de la defensa llegó un try de Gutiérrez Taboada, el símbolo del campeón que desafía a su documento. Próximo a cumplir 39 años, sigue marcando la diferencia con sus cambios de ritmo y sus aceleraciones. El 10 aportó 22 puntos y se lució a la par de Lucas Nava, destacado por la dinámica que imprimió a los ataques.
En los primeros 20 minutos del segundo tiempo, Newman tuvo un bache, entre algunos lines perdidos y pelotas que se fueron al piso, pero en el tramo final marcó la diferencia, en parte gracias a cuatro jugadores que ingresaron frescos desde el banco, sin minutos recientes en la intermedia. El Cardenal sometió al visitante y Champagnat terminó bajando la guardia, con varios jugadores acalambrados, síntoma de la intensidad que le propuso el local. Manuel Lozano, Simón Prince y Paul Cardinal (fundamental en el juego aéreo) aumentaron la ventaja, y el último try fue una joya: una sutileza de Gutiérrez Taboada con el pie para que apoyara Longinotti, uno de los debutantes.
Hay diecisiete años de margen entre los dos, pero también una combinación generacional. Con una sonrisa, Scooby fue a abrazar al juvenil, pateó a los palos y salió reemplazado bajo una lluvia de aplausos. El grito bordó tras la ronda final fue unánime. “Vamos, vamos, los pibes”, sonó, con los debutantes como protagonistas en los festejos, luego de una goleada histórica. Los 39 tantos son la máxima brecha en el clásico y expusieron la distancia que hay entre ambos clubes en la actualidad.
Por su lado, evidenció su desazón Champagnat, que está construyendo partido tras partido en su regreso a la elite. Superó a CUBA, Belgrano y Buenos Aires y cayó frente a CASI, SIC y Newman, tres de los que se perfilan como para quedar entre los mejores cuatro. Mientras, el campeón sigue a paso firme y tuvo completa su fiesta.
