La producción de vehículos creció un 40,8% mensual en marzo, aunque el acumulado del año registra una baja del 19%. El presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graziano, destacó la necesidad de reducir impuestos y tasas locales para sostener la recuperación.
El sector automotor argentino mostró señales de reactivación durante el mes de marzo. Según el informe mensual de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), las terminales produjeron 41.716 vehículos, lo que representa un aumento del 40,8% frente a febrero y un incremento marginal del 0,4% en comparación con marzo de 2025.
Sin embargo, el balance del primer trimestre del año presenta un escenario diferente. La producción acumulada totalizó 92.346 vehículos, un volumen que refleja una caída del 19% respecto del mismo período del año anterior.
En el plano del comercio exterior, las empresas exportaron 26.646 unidades en marzo, marcando una suba del 66,6% frente a febrero y un alza del 9,7% interanual. No obstante, el acumulado de los tres primeros meses cerró con 52.396 unidades enviadas al exterior, lo que denota un retroceso del 9,5% frente a 2025.
Respecto a la comercialización interna, la red de concesionarios recibió 41.453 vehículos en marzo. Este número significó un ascenso del 14,2% frente a febrero, aunque persiste una brecha negativa del 13,5% si se toma como referencia el mismo mes de 2025. El trimestre finalizó con 112.078 ventas a concesionarios, equivalente a una baja del 12,2% en relación con el primer trimestre del año previo.
Rodrigo Pérez Graziano, presidente de ADEFA, analizó los resultados: «Los números finales del trimestre nos sitúan un 19% por debajo del mismo período en 2025. Esto indica que, para consolidar la tendencia al alza y transformar la recuperación en crecimiento sostenido, la clave es continuar trabajando en nuestra agenda de competitividad».
El titular de la entidad subrayó la necesidad de un trabajo coordinado entre los distintos niveles del Estado para mejorar la eficiencia del sector. «Estamos trabajando con toda la cadena de valor y el Gobierno Nacional para bajar costos estructurales. Para que este esfuerzo rinda frutos, el compromiso debe ser total; es decir, que provincias y municipios se sumen a esta agenda de mejora de competitividad, reduciendo la carga impositiva y las tasas locales que pesan sobre el proceso productivo», afirmó Pérez Graziano.
Finalmente, el dirigente agregó sobre el contexto global: «No jugamos solos. El escenario internacional nos presenta un tablero complejo. Excedentes globales de producción y nuevos jugadores imprimen una presión extra sobre nuestra actividad. El potencial está, pero debemos reforzar el trabajo y la articulación público-privada».
