Tras el primer aniversario de su muerte, la demanda de recorridos turísticos por los lugares vinculados a Jorge Bergoglio en la capital argentina continúa en aumento, reflejando el interés sostenido por su legado.
El pasado 30 de diciembre se cumplió un año del fallecimiento del Papa Francisco, a los 88 años. El Sumo Pontífice argentino, cuyo nombre de nacimiento era Jorge Mario Bergoglio, había enfrentado a lo largo de su vida diversos problemas de salud, incluyendo afecciones respiratorias, pero logró recuperarse de ellas en múltiples ocasiones. Su deceso generó una profunda conmoción a nivel global.
Con el transcurso del tiempo, la atención en Argentina se ha volcado, en parte, hacia la preservación de su memoria y los orígenes de su historia. La empresa de turismo Civitatis lanzó el año pasado un recorrido por los sitios de Buenos Aires vinculados a la vida de Bergoglio, y la demanda no ha cesado, requiriendo la incorporación de turnos los fines de semana para satisfacerla.
El tour, denominado ‘franciscano’, comienza en el barrio de Almagro, específicamente en la Casa Salesiana San Antonio, ubicada en la calle México 4040. Este lugar fue fundamental para la familia Bergoglio al llegar a Argentina. Los abuelos del Papa, Giovanni y Rosa, emigraron desde Italia en 1929, cambiando inesperadamente su pasaje original y evitando así el viaje del barco que naufragó frente a Brasil. Al llegar a Buenos Aires, fueron recibidos por el padre salesiano Enrique Pozzoli, quien los ayudó a establecerse.
Fue en esa misma casa salesiana donde, años después, se bautizó a Jorge Mario Bergoglio, el 25 de diciembre de 1936. La institución está profundamente ligada a la historia del Club Atlético San Lorenzo de Almagro, fundado en sus terrenos por el cura Lorenzo Massa, y de la cual el Papa fue reconocido hincha. El recorrido continúa por otros puntos significativos del barrio de Flores y lugares que marcaron la infancia y juventud del pontífice.
La narrativa de Bergoglio, desde sus raíces como hijo de inmigrantes en Buenos Aires hasta su elección como Papa en 2013, continúa atrayendo tanto a turistas como a locales, consolidándose como un aspecto destacado de la oferta cultural y religiosa de la ciudad.
