El psiquiatra español, experto en psicología evolucionista, explica cómo los sesgos tribales influyen en el debate público y propone la tolerancia como antídoto.
El psiquiatra español Pablo Malo Ocejo, especialista en psicología evolucionista, aborda los mecanismos por los cuales la moral, entendida como un producto de la evolución, puede alimentar la polarización y el conflicto en las sociedades actuales. En su libro Los peligros de la moralidad, el autor describe cómo este sistema, diseñado para la cooperación y la supervivencia del grupo, también puede derivar en una división tajante entre «nosotros» y «ellos».
«Nuestra mente moral es tribal, y en el momento en que un grupo pone en peligro nuestra supervivencia, consideramos que todos los miembros de ese grupo son malvados», afirma Malo Ocejo. Según su perspectiva, la moral es inherentemente punitiva y tiende a deshumanizar al que es percibido como una amenaza para los valores o la integridad del propio grupo.
El experto, cuya experiencia en el País Vasco durante la época de ETA le permitió observar cómo personas con sólidos valores podían justificar la violencia, señala que este sesgo tribal se manifiesta en diversos conflictos políticos y sociales contemporáneos. «Cuando alguien se atribuye la superioridad moral, ya no hay discusión posible», advierte.
Frente a este panorama, Malo Ocejo propone desconfiar de las intuiciones tribales y recuperar la tolerancia como herramienta fundamental para el diálogo. Su labor divulgativa en redes sociales busca, precisamente, abrir caminos para la convivencia incluso en espacios altamente polarizados.
En cuanto a la relación entre psicología evolucionista y otras corrientes, el autor indica que esta disciplina introduce la visión de que las funciones psicológicas son producto de la evolución, una postura que contrasta con enfoques más tradicionales. Respecto al ideal igualitario, Malo Ocejo observa contradicciones entre la igualdad de derechos y la diversidad biológica, un tema que, según él, genera debates intensos en movimientos como el feminismo.
Finalmente, el psiquiatra reflexiona sobre el papel de la moral en dinámicas de victimización y culpabilización colectiva, un mecanismo que, en su forma más extrema, puede justificar la exclusión o la violencia hacia grupos enteros.
