A fines de mayo llegará al mercado local el ‘Mini Car Pack’, un kit que permite usar el Internet satelital de Starlink en automóviles. La compañía busca ampliar su presencia en un país que ya concentra el 25% de sus clientes en Latinoamérica.
Starlink, el servicio de Internet satelital de SpaceX, reforzará su oferta en Argentina con el lanzamiento, a fines de mayo, de un kit especial para utilizar su equipo Mini en vehículos. Denominado ‘Mini Car Pack’, combina la antena Mini con adaptadores oficiales para la alimentación eléctrica del auto y tendrá un precio de $299.999, igual al kit Mini tradicional.
Argentina es un mercado estratégico para la empresa, con aproximadamente 700.000 clientes que representan una cuarta parte de su base en América Latina. Con una tasa de crecimiento semanal del 2%, se proyecta que alcanzará el millón de usuarios para fin de año. Un dato singular del mercado local es que, contrario al propósito original de conectar áreas remotas, alrededor del 70% de los clientes utiliza el servicio como conexión fija domiciliaria.
El nuevo kit estará disponible de forma directa y a través de distribuidores oficiales como Frávega, Naldo, Cetrogar, Mercado Libre y La Anónima, canales por los cuales se comercializa el 80% de los equipos en el país. El objetivo es llegar a un parque automotor estimado en más de 13 millones de vehículos particulares, 3 millones comerciales y 300.000 rurales, de los cuales más de 15 millones carecen de conectividad integral.
Starlink apunta así a vehículos que transitan por más de 1.800 localidades con cobertura móvil deficiente o saturada, y también a sus clientes actuales que ya trasladan su equipo Mini en sus automóviles. La compañía no realiza marketing tradicional; su difusión se basa en el boca a boca y la actividad de sus distribuidores.
Este lanzamiento se enmarca en un proceso de expansión tecnológica. La compañía espera que el cohete Starship, actualmente en pruebas, reemplace al Falcon 9 para lanzar los nuevos satélites V3. Estos, de mayor tamaño y capacidad, ofrecerán velocidades de hasta 1 GBps, similares a la fibra óptica, y descongestionarán zonas actualmente saturadas como el Área Metropolitana de Buenos Aires, Córdoba y Vaca Muerta, eliminando los cargos extra por demanda en esas áreas. Los equipos actuales de los usuarios seguirán siendo compatibles.
