Un proyecto de ley en el estado estadounidense busca prohibir sostener cualquier dispositivo inalámbrico al volante, con sanciones que comenzarían en octubre de 2026.
El Senado de Florida analiza el proyecto de ley SB 1152, presentado por la senadora Erin Grall, que intensifica las restricciones contra la conducción distraída. La denominada «Ley de Florida de Prohibición de Envío de Mensajes de Texto al Conducir con Manos Libres» prohíbe conducir un vehículo motorizado mientras se tiene en las manos un aparato de comunicación inalámbrica, como un teléfono móvil.
Según informes locales, el uso del teléfono al conducir es una de las causas más frecuentes de sanción en el estado. La propuesta extiende la prohibición a otros dispositivos portátiles, como tablets o laptops, incluso si se encuentran sobre el regazo. El objetivo declarado de la iniciativa, impulsada por el gobierno del gobernador Ron DeSantis, es erradicar distracciones menores que «pueden causar cualquier accidente» y disminuir las muertes relacionadas con el manejo manual de tecnología en las vías.
El proyecto establece un sistema de multas que podrían alcanzar los 500 dólares, cuya aplicación comenzaría el 1° de octubre de 2026, inicialmente para infracciones en áreas escolares o de obras. La medida ha generado opiniones divididas entre los residentes: algunos conductores apoyan la ley argumentando que promoverá una mayor concentración al volante, mientras otros expresan sus reservas.
El texto legal incluye salvaguardias: un oficial que detenga a un conductor por esta infracción debe notificarle su derecho a negarse al registro de su dispositivo. Las autoridades no podrán acceder al teléfono sin una orden judicial ni obtener consentimiento mediante «coacción u otras formas impropias». Además, los agentes tienen la obligación de anotar la raza y etnia de cada infractor al emitir una citación, para monitorear la aplicación justa de la ley. Estos datos se reportarán anualmente al Departamento de Seguridad de Carreteras y Vehículos Motorizados (FLHSMV).
Los fondos recaudados por las multas serán destinados al Fondo Fiduciario de Servicios Médicos de Emergencia del Departamento de Salud (EMS).
