El organismo sanitario detectó la enfermedad tras 15 años sin registros en la zona e instó a los productores a vacunar el ganado y notificar síntomas de inmediato.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó dos casos de rabia paresiante en bovinos, uno en la provincia de Corrientes y otro en Misiones, luego de 15 años sin registros en la zona. Ante esta situación, el organismo instó a los productores a vacunar y revacunar el ganado de inmediato.
Según informó el Senasa, en Corrientes el caso se detectó en un establecimiento productivo de la localidad de Gobernador Ingeniero Valentín Virasoro. En Misiones, el brote fue confirmado en un predio rural del municipio de Aurora, más precisamente en el paraje Londero. Este último caso adquiere especial relevancia sanitaria, ya que en la zona no se registraban casos positivos desde hace aproximadamente 15 años.
El Centro Regional Corrientes – Misiones del Senasa desplegó tareas de control sanitario, monitoreo epidemiológico y acciones preventivas, en coordinación con autoridades provinciales y productores. El protocolo de intervención incluye la delimitación del área afectada, la vacunación de emergencia en establecimientos dentro del radio de riesgo, el relevamiento de contactos y acciones de control sobre poblaciones de murciélagos hematófagos (vampiros), principales transmisores del virus.
La rabia paresiante es una enfermedad viral que afecta principalmente a bovinos y otros herbívoros, transmitida por la mordedura de murciélagos hematófagos. Se trata de una zoonosis, es decir, que puede transmitirse a las personas.
El Senasa recomienda a los productores y a la población en general:
- Vacunar y revacunar el ganado a los 20 días posteriores a la primera dosis y, de ser posible, aplicar una nueva dosis al año.
- Notificar de inmediato al Senasa ante la presencia de animales con síntomas nerviosos.
- Evitar el contacto directo con animales sospechosos.
- Dar aviso urgente ante personas mordidas por murciélagos vampiros y acudir de inmediato al sistema de salud.
- Denunciar ante el Senasa la presencia de posibles refugios de murciélagos hematófagos.
La detección temprana y la notificación oportuna son claves para reducir el impacto de la enfermedad y resguardar la sanidad animal y la salud pública.
