Un mensaje del diplomático Alejandro Nimo, difundido por el periodista Eduardo Feinmann, expone tensiones internas en la representación diplomática en Madrid, cuestionando la gestión y alineación política del embajador Wenceslao Bunge.
Se conocieron detalles de una interna en la embajada argentina en España a través de un mensaje del funcionario diplomático Alejandro Nimo, compartido en la red social X por el periodista Eduardo Feinmann. En la publicación, Nimo relata que el embajador Wenceslao Bunge le quitó su despacho, espacio que describe como un lugar de convergencia para simpatizantes del presidente Javier Milei en España.
Wenceslao Bunge es el actual embajador en España designado por el gobierno de Javier Milei. Anteriormente se desempeñó como CEO de Credit Suisse y no cuenta con una trayectoria previa en la carrera diplomática. Su nombramiento ha estado acompañado por versiones que señalan influencias de la familia Sigman, vinculada al sector farmacéutico y con antecedentes de cercanía a gestiones kirchneristas.
En su extenso mensaje, Alejandro Nimo detalló: «Por decisión del embajador Bunge me han quitado el despacho en la que trabajaba y atendía a los empresarios que invierten en Argentina… No comprendo la decisión, ya que no se me dio ninguna explicación razonable». Además, señaló que en su oficina había «un cuadro con la imagen de nuestro presidente Javier Milei» y «un muñeco de nuestro presidente con la motosierra», elementos que, según su visión, «incomodaban a muchos que ya no deberían estar en la embajada».
Nimo fue más allá de la anécdota del despacho y cuestionó la gestión de Bunge: «Lo que me preocupa del Embajador Bunge… es su falta de compromiso con el achicamiento del Estado y el cumplimiento de las premisas de responsabilidad fiscal que pregona nuestro Presidente». Afirmó que el embajador se negó a recibir planes para reducir el gasto de la embajada.
Este episodio se enmarca en un contexto de relaciones diplomáticas complejas entre Argentina y España durante la presidencia de Milei, marcadas por afinidades ideológicas con sectores de la derecha española y una serie de crisis que tensaron el vínculo bilateral, incluyendo el retiro temporal de la embajadora española en Buenos Aires.
